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Alejandro Narváez / Las diez economías más grandes (2 de 2) 



Los planes como «Made in China 2025» y «China Standards 2035» reflejan los esfuerzos de un país que por sí solo, ya representa el 20% de la inversión mundial en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), y que gradúa cada año a 1.5 millones de científicos e ingenieros, más que Estados Unidos, Japón y Alemania juntos. Empresas como China Mobile, Tencent, Alibaba, Baidu, Xiaomi, Huawei, CATL, BYD, entre otras, se han convertido en gigantes mundiales que dedican entorno al 15% de sus ingresos anuales a la creación de nuevos conocimientos.

 

La Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO, por sus siglas en inglés) en su último Informe referido a los Indicadores Mundiales de Propiedad Intelectual 2023, revela la abrumadora superioridad de los chinos sobre el resto del mundo.  Por ejemplo, en el año 2022 se presentaron 3,457,400 solicitudes de patentes en el mundo. China presento el 46.84% del total (1,619,298 solicitudes), Estados Unidos el 17.2% (594,340 solicitudes) y Japón el 8.4% (289,530 solicitudes).

 

Brechas de desigualdad

No obstante, el rápido crecimiento económico y las reformas promovidas por el gobierno chino, crearon ultra ricos con demasiada rapidez y en poco tiempo.  De las 500 personas más ricas del mundo en el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, 81 son chinos con una fortuna combinada de 1.1 billones de dólares. Sólo es superado por Estados Unidos, donde 162 multimillonarios poseen un total de 3,4 billones de dólares.

 

También hay miles de multimillonarios que no llegan al top 500. Según otro ranking, la Hurun Global Rich 2021, China cuenta con más de 1,000 multimillonarios, la mayor cantidad del mundo. Este inusitado auge de multimillonarios ha causado elevados niveles de desigualdad en la sociedad china que puede ser un factor desencadenante de conflictos sociales como ocurre en otros países.

 

La prosperidad común nuevo principio rector

El Informe político del presidente Xi Jinping   en el XX Congreso del PCCh (2022) introduce un nuevo desafío: la «modernización socialista al estilo chino” en dos etapas: el primer período, de 2020 a 2035, será el de la «modernización socialista», y el segundo, de 2035 a 2049, el de la “prosperidad común socialista”. Estos plazos no son nuevos, ya que estuvieron presentes en el informe del XIX Congreso. 

 

Un elemento clave de esta modernización al estilo chino es la llamada «prosperidad común”, un concepto que se citó por primera vez en el 19 congreso del partido de 2017. Según el presidente chino, “La modernización china es una modernización en términos de prosperidad común de todo el pueblo. La prosperidad común es la exigencia esencial del socialismo con peculiaridades chinas”. Este proceso es conocido como la chinización (zinización) del marxismo, entendida como la adaptación del marxismo a las condiciones y particularidades del país.

 

Claramente, es un desafío hacia una sociedad más igualitaria y cohesionada socialmente, unida por la prosperidad común. Es decir, el objetivo es reducir las brechas de riqueza en el país y que el poder económico acumulado a lo largo de las últimas décadas deje de ser asimétrico. La idea es atajar las profundas desigualdades que se crearon con el auge de la economía en muy poco tiempo.  Los chinos son conscientes de que la pobreza y la desigualdad son fuentes de conflictos e inestabilidad social.

 

Algunas conclusiones

-        El modelo de crecimiento económico chino, demuestra que no hay un sólo camino para el desarrollo de los países. Los logros alcanzados por el gigante asiático, constituyen un ejemplo de progreso a tener en cuenta por otras naciones atrapadas en el atraso a pesar de sus enormes recursos naturales.

-        El gobierno chino ha sabido promover intensamente el triángulo, “economía, educación y ciencia”. Para ello, no escatiman esfuerzos ni recursos. Los resultados arrolladores en el registro de patentes, marcas y diseño industrial, y su ubicación en la cima de las evaluaciones PISA, son pruebas de ello. Estos logros son evidencias indiscutibles de que el liderazgo científico, inevitablemente se traduce en liderazgo industrial y económico.

-        A pesar de los pronósticos catastrofistas de algunos analistas de occidente acerca del futuro de la economía China, lo cierto es que su crecimiento sigue imparable y cada vez se vuelve más poderosa que el resto de las economías.  La cifra de crecimiento del año pasado de 5.2% y el proyectado para el 2024 de 5%, son muestras de su actividad económica vigorosa.

 

Referencias:

El autor es actualmente profesor principal de Economía Financiera en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y director del Instituto Internacional de Economía y Empresa.

 


 

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