top of page

Carlos Ginocchio / Lecciones aprendidas en Singapur y Berlín

  • Foto del escritor: Carlos Ginocchio
    Carlos Ginocchio
  • hace 6 minutos
  • 4 min de lectura

He tenido la oportunidad de asistir al Global Senior Executive Program, una inmersión ejecutiva internacional de INCAE, realizada en alianza con la National University of Singapore (NUS) - enfocado en ecosistemas de innovación, emprendimiento y transformación digital - y con el ESMT Berlin (European School of Management and Technology), orientado al estudio del modelo de negocios alemán, la innovación industrial y las ‘hidden champions’. En ambos casos se incluyeron charlas de geopolítica y visitas a empresas: Changi Airport Group, a cargo de la administración del aeropuerto, bajo la supervisión de la Autoridad de Aviación Civil de Singapur (CAAS), PSA Singapore, filial de PSA International, encargada de la gestión de las terminales de contenedores, en el puerto, en Singapur, y la Volkswagen, en Wolfsburgo.

 

Muy satisfecho por la calidad de los catedráticos y ponentes: Virginia Cha, Kenneth Huang, Dennis Khoo, Lawrence Lohl, en Singapur, y los doctores Schmitz, Atac, Knothe, Weinmann, Dahlander y Bustamante, en Berlín. Por supuesto, el profesor Ph.D. en Université de La Sorbonne, Guillermo Cardoza, director del Programa y quien me comentó estaría visitando el Perú con un grupo de colegas para un tour gastronómico, al que agregué a su relación, el restaurante ‘Alegría, Picantería Piurana’.

 

Singapur – una ciudad – Estado – y Berlín son dos localidades que han surgido del atraso durante la dominación inglesa y malaya, como de la rusa tras la segunda guerra mundial. En ambos casos, surgieron a partir de la segunda mitad del siglo pasado: Singapur en la década de 1960, y Berlín a fines del siglo XX.

 

Son numerosas las lecciones aprendidas, pero en esta crónica detallo las que considero ‘Marco’ para el surgimiento de un país, y la principal es que SÍ se puede transformar un país y en una generación:

 

  1. Sin disciplina, autoridad, estabilidad y planeamiento a largo plazo, es imposible el desarrollo. El ingreso per cápita de Singapur se acerca a los US$ 100,000 anuales (segundo en el mundo). En 1965, cuando se separó de Malasia, era US$ 561 mensuales. El orden es la línea maestra y rectora del país asiático. Una muestra:  el sistema del tránsito y transporte es de los más modernos y eficientes del planeta, en base al servicio público. Casi no hay vehículos privados. Si un residente desea adquirir un automóvil, debe solicitar autorización al Estado, y esta cuesta US$ 100,000. No son necesarios los vehículos particulares.

En el caso de Berlín, el ingreso per cápita es de US$ 60,000, y en la década de 1970, con la administración comunista era de US$ 7,700 anuales.

  1. Lee Kuan Yew, abogado y político, el responsable del despegue de Singapur, afirmaba: “Si quieres derrotar a la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares”. La tasa de criminalidad de Singapur es de las más bajas del mundo: 0,12 por cada 100,000 habitantes, 7 casos registrados en el año analizado. No observas policías en las calles, pero sí numerosas cámaras, y todas funcionando.

  2. Sin autoestima no puede desarrollar un pueblo, y para eso es importante cuente con los servicios básicos: agua, desagüe, electricidad y vivienda en buen estado. Para Lee Kuan Yew, lo importante no era la autoestima individual, sino la dignidad colectiva, la autodisciplina y el orgullo nacional. Más aún, consideraba fundamental el equilibrio étnico para la paz social y sostenibilidad, por lo que promovió un Estado multiracial, multireligioso y multilingüe.

  3. La Educación es fundamental para el desarrollo de un país. Las naciones con servicios educativos mediocres o deleznables, alcanzan resultados de ese tipo. Ante la carencia de recursos naturales, la prioridad fue capacitar a los ciudadanos para hacerlos competitivos a nivel global. Preguntando a emprendedores de Singapur sobre cuál consideraban debía ser el aporte de un Estado a su sociedad, afirmaban “una educación pública de calidad”.

  4. En Berlín, una máxima es concentrarse en un solo producto, y las variantes en base al mismo. Busquen ser los mejores. Solo la concentración conduce a la excelencia mundial. Ambición de ser el mejor. Objetivos también ambiciosos.

  5. En lo posible háganlo ustedes mismos. Reduzcan la dependencia y el outsourcing. Profundización: preferencia por hacerlo uno mismo, inclinación contra el alabado outsourcing.

  6. No imites, innova, invierte en I+D. Estrategias orientadas hacia el valor y no al precio. Los líderes utilizan, medido en porcentaje del volumen de ventas, el doble de la industria promedio para investigación y desarrollo. En Singapur, el 2.03% del PBI, y en Alemania, 3.1%, porcentajes de los países desarrollados e integrantes de la OCDE. En Perú, 0.17% de su PBI, además de ser solo 73% que el de Singapur.

  7. Globalizar: la música suena en la primera liga global. Comienza transformando en producto terminado la materia prima en la cual eres líder mundial.  De las exportaciones a las inversiones extranjeras directas. La competencia tiene una dimensión internacional.

  8. Crear una cultura de alta lealtad de los empleados. Alta calificación y motivación. Cultura de alto rendimiento. Alta lealtad de los empleados, baja rotación.  Líderes sólidos con una permanencia promedio de 20 años. Líderes que empoderan a sus colaboradores antes que exhibirse ellos mismos. Es inaceptable el mal trato del líder a sus trabajadores.

  9. Papel decisivo en el desarrollo de sus comunidades, precisamente en espacios rurales.

  10. Es importante promover la participación de los jóvenes y relacionarlos con la experiencia de los mayores, como también el relacionamiento del sector público – un Estado pequeño centrado en desarrollar una educación de calidad en todos los niveles y a costos accesibles para su población, donde la ideología no reemplace a la innovación, la calidad, las competencias y el mercado – con la Academia y el sector privado.

  11.  La Globalización relativa continuará. Las cadenas de suministro seguirán reestructurándose hacia el ‘nearshporing’ (estrategia de traslado de producción a un país vecino o cercano al consumidor para gastar menos en transporte) o ‘friendshoring’ (empresas trasladan cadenas de suministro a países considerados aliados o con valores políticos similares,  situación que puede aprovechar el Perú con el actual gobierno pro mercado e inversión), impulsadas por la estabilidad nacional, y la necesidad de mitigar o  evitar conflictos geopolíticos.

Comentarios


bottom of page