Embajador Jorge Castañeda / Aprobemos la Ley REMA
- Embajador Jorge Castañeda
- 1 feb
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La Importancia de la Aprobación del Proyecto REMA y su Complementariedad con las Zonas Económicas Especiales
La aprobación del Proyecto de Ley N.º 7065/2023-CR, que establece el Régimen de Elaboración, Manufactura o Maquila y de Almacenamiento (REMA), propuesto por el congresista Carlos Anderson Ramírez, constituiría un avance legislativo crucial para la competitividad industrial y el comercio exterior del Perú.

En Memoria de Carlos Anderson
El Impulsor Incansable de los Sueños Empresariales
Este régimen emerge como un complemento estratégico fundamental a la Ley de Creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE), configurando un marco integrado para el desarrollo productivo. Su importancia se fundamenta en varios aspectos clave.
Importancia estratégica del REMA
1. Atracción de inversión industrial
El régimen funciona como un poderoso incentivo para atraer capital extranjero, al permitir que las empresas importen temporalmente materias primas, componentes y bienes intermedios sin el pago inmediato de aranceles e impuestos. Esto reduce significativamente los costos operativos iniciales y el capital de trabajo requerido, mejorando la rentabilidad y la competitividad de las empresas instaladas en el país. Al eliminar esta barrera fiscal, Perú se convierte en una ubicación más atractiva para empresas manufactureras y de ensamblaje que buscan eficiencia en sus cadenas de suministro globales.

Atracción de inversión industrial
2. Inserción en cadenas globales de valor
El mecanismo facilita que el país deje de ser solo un exportador de materias primas y se posicione como un eslabón estratégico en cadenas productivas internacionales. Las empresas pueden realizar procesos de transformación, ensamblaje o terminación de productos específicos para luego reexportarlos, agregando valor en territorio peruano. Esto permite a Perú integrarse de manera más profunda y estable en redes de producción globales, capturando una mayor porción del valor total de los bienes finales.
3. Diversificación productiva
Al ofrecer condiciones favorables para operaciones industriales específicas, el régimen estimula el desarrollo de capacidades manufactureras en sectores no tradicionales, como la electrónica, autopartes, textiles técnicos o agroindustria procesada. Esto contribuye a reducir la dependencia económica de la exportación de commodities, construyendo una base industrial más amplia, moderna y resistente a las fluctuaciones de los precios de las materias primas en los mercados internacionales.
4. Generación de empleo especializado
La industria de maquila y transformación requiere, por su naturaleza, de una fuerza laboral con conocimientos técnicos específicos en operación de maquinaria, control de calidad, logística y procesos industriales. Por lo tanto, su desarrollo promueve la creación de empleo de mayor calidad y exige una oferta de capacitación técnica y profesional alineada con las necesidades del sector. Esto tiene un efecto multiplicador en la cualificación del capital humano a nivel nacional.
5. Eficiencia logística
La operación exitosa de este modelo depende de una logística ágil y moderna. Su implementación incentiva inversiones y mejoras en infraestructura crítica, como zonas de almacenamiento especializado (puertos secos, depósitos francos), sistemas aduaneros digitalizados y eficientes, y corredores logísticos que conecten eficazmente los centros de producción con puertos y aeropuertos. Estas mejoras benefician a toda la economía, reduciendo costos y tiempos para el comercio exterior en general.
Diferencias fundamentales entre REMA y Zonas Económicas Especiales
Alcance geográfico
El REMA es un régimen aduanero de carácter nacional, lo que significa que una empresa industrial, ubicada en cualquier departamento o provincia del país que cumpla con los requisitos, puede acogerse a sus beneficios. No está sujeto a una ubicación física específica, sino al cumplimiento de un proceso de transformación. Por el contrario, una Zona Económica Especial (ZEE) es, por definición, un territorio delimitado y específico, creado por ley en una ubicación geográfica concreta. Solo las empresas que se instalen físicamente dentro de los límites de esa zona pueden acceder a sus incentivos.
Enfoque principal
El enfoque del REMA es principalmente aduanero y tributario, y está diseñado como una herramienta operativa para la industria. Su núcleo es la suspensión temporal de impuestos a la importación de insumos, simplificando el proceso logístico y financiero para manufacturas orientadas a la exportación. En cambio, el enfoque de una ZEE es de desarrollo económico territorial integral. Su diseño incluye no solo incentivos tributarios, sino también una simplificación administrativa radical, mejoras en infraestructura pública y marcos regulatorios especiales para crear un ecosistema empresarial completo en una zona subdesarrollada.
Beneficios específicos
Los beneficios del REMA son precisos y limitados al ciclo de importación-transformación-exportación: la suspensión temporal del pago de aranceles, el IGV y cualquier otro gravamen a la importación de los bienes necesarios para el proceso autorizado. No otorga reducciones de impuestos a la renta ni mejoras infraestructurales directas. Los beneficios de una ZEE son un paquete permanente y amplio que incluye exoneración o reducción del impuesto a la renta por largo plazo, exoneración de impuestos municipales, depreciación acelerada, y la provisión de infraestructura de calidad y un entorno regulatorio ágil creado específicamente para atraer y retener inversiones de todo tipo.
Objetivo central
El objetivo central del REMA es facilitar la exportación con valor agregado, aumentando la competitividad internacional de una empresa o sector industrial específico. Es una herramienta de política comercial e industrial. El objetivo central de una ZEE es generar polos de crecimiento y desarrollo en regiones rezagadas. Es una herramienta de política regional y de descentralización, que busca combatir la desigualdad territorial, crear empleo masivo y diversificar la base económica de una zona.
Duración del régimen
La duración del beneficio en el REMA es temporal y está íntimamente ligada a un proceso productivo específico. Comienza con la importación de los insumos y termina, en un plazo definido, con la reexportación de los bienes transformados. Es cíclico y se renueva con cada operación autorizada. La duración del régimen en una ZEE es permanente y estable. Una vez creada la zona, las empresas que se instalen en ella acceden a los incentivos por un periodo largo y predecible, lo que permite planificar inversiones a largo plazo y establecer operaciones con una perspectiva de permanencia en el territorio.
Complementariedad estratégica: Sinergias entre REMA y ZEE
Sinergia operativa
Las Zonas Económicas Especiales pueden albergar empresas que operen bajo el REMA, creando una combinación estratégica de beneficios. Este esquema híbrido aprovecha los incentivos fiscales, aduaneros y administrativos de ambos instrumentos, generando un entorno altamente competitivo para empresas que buscan optimizar sus cadenas de suministro y reducir costos operativos, al tiempo que se orientan a la producción para mercados de exportación.
Desarrollo regional integral
Mientras las ZEE actúan como polos de desarrollo territorial al atraer inversión, generar empleo y mejorar la infraestructura en regiones específicas, el REMA proporciona el mecanismo operativo y regulatorio que facilita la actividad exportadora. Esta complementariedad permite que empresas establecidas tanto dentro como fuera de las zonas económicas aprovechen ventajas aduaneras y fiscales, contribuyendo así a una política de desarrollo económico más cohesionada y extendida geográficamente.
Escalabilidad industrial
El REMA puede funcionar como una "puerta de entrada" para empresas que desean probar el mercado de exportación con menores compromisos logísticos y de inversión. Una vez consolidadas, estas empresas pueden trasladar o expandir sus operaciones hacia una ZEE, donde encontrarán condiciones permanentes más favorables para establecerse a largo plazo, accediendo a infraestructura especializada y un ecosistema industrial integrado.
Complemento logístico
Las ZEE suelen diseñarse con infraestructura portuaria, aeroportuaria y de conectividad avanzada, lo cual facilita significativamente las operaciones propias del REMA, como la maquila y la reexportación. Esta sinergia reduce tiempos de despacho, simplifica trámites aduaneros y abarata la cadena logística, haciendo más eficiente la gestión de insumos importados y productos terminados destinados al mercado internacional.
Política industrial integrada
El REMA responde a necesidades sectoriales específicas al ofrecer un régimen aduanero y fiscal especializado para la manufactura y exportación, mientras que las ZEE brindan un ecosistema territorial amplio que incluye servicios, conectividad, incentivos locales y proximidad a clusters productivos. Juntos, conforman una política industrial de dos niveles que combina medidas sectoriales con desarrollo territorial estratégico, atrayendo inversiones de mayor escala y promoviendo la integración productiva regional.
Conclusión: Hacia un ecosistema industrial competitivo
La implementación coordinada del REMA y las ZEE tiene el potencial de crear un ecosistema excepcionalmente atractivo para la inversión industrial exportadora en el Perú. Este marco dual permite abordar de manera integral las barreras competitivas: mientras el REMA ofrece un instrumento ágil y transversal para cualquier exportador, las ZEE proporcionan un entorno de desarrollo profundo en regiones prioritarias.
El verdadero desafío -y oportunidad- radicará en la efectiva coordinación institucional entre ambos regímenes. Una implementación articulada, que evite duplicidades y potencie sinergias, podría acelerar significativamente la transformación productiva del país. Esta combinación estratégica representa una hoja de ruta concreta para avanzar hacia una economía más diversificada, con mayor valor agregado en sus exportaciones y mejor integrada en las cadenas globales de valor, sentando las bases para un crecimiento industrial sostenible e inclusivo en el largo plazo.








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