Embajador Jorge Castañeda / Ventanilla de compra de oro informal
- Embajador Jorge Castañeda
- 21 jun
- 5 min de lectura
Implementación de la ventanilla de compra única de oro informal
En el artículo "La Ventanilla Única de Compra de Oro", publicado el 12 de julio de 2025, propusimos una ventanilla única de compra de oro: es decir, una plataforma para comprar y certificar oro informal de forma segura y transparente. Esta herramienta sería efectiva para aplicar la certificación internacional del oro. De implementarse, lograría reducir la entrada de oro ilegal o informal al mercado y, así, aumentaría la transparencia y trazabilidad en la cadena de suministro, lo que disminuiría el lavado de dinero y otros delitos financieros.
El presente artículo tiene como propósito propiciar el debate sobre la posibilidad de materializar una ventanilla única de compra de oro bajo un esquema de certificación público-privado de trazabilidad estricta, en el cual el Estado delega la ejecución y operatividad a un ente privado y se reserva la rectoría y fiscalización del mecanismo. Además, su funcionamiento se autofinanciaría con el margen entre el precio de compra y venta del oro.
Con ello se buscan tres objetivos centrales. Primero, crear un mecanismo ágil, eficiente y seguro de trazabilidad digital nacional que reduzca el ingreso de oro ilegal al mercado, adoptando un estándar internacional preexistente como Swiss Better Gold, FAIRMINED o las guías de la OCDE. La creación del "Sello de Oro Ético Nacional", articulado a la Ventanilla Única de Formalización, garantizaría la trazabilidad digital desde la extracción hasta la exportación, permitiendo el comercio justo y el acceso a mercados internacionales.
El segundo objetivo es romper con la cadena de explotación criminal ofreciéndoles a los mineros una rentabilidad superior y segura, en comparación con el precio que les pagan las redes criminales. Para ello, deben registrarse y cumplir con los requisitos ambientales y legales del Estado peruano que permitan la trazabilidad oficial del oro. El incentivo económico es la clave del éxito. La ventanilla debe ser comprador de primera opción, no policía. Por eso, el precio ofrecido por oro certificado debe ser competitivo: entre 90% y 95% del valor internacional para garantizar su funcionalidad. Eso supera ampliamente el 60% o 70% que pagan los compradores informales. De esta forma, se atrae voluntariamente al sistema formal.
El tercer objetivo es lograr el incremento de la recaudación fiscal gracias a la mayor exportación de oro por los canales oficiales, lo que aumentaría los ingresos del Estado a través del Impuesto a la Renta y las regalías. El 50% de ese impuesto se transfiere directamente a las regiones productoras mediante el canon minero, financiando así infraestructura y servicios públicos locales en las zonas de explotación.
La propuesta base es que la operación de la ventanilla esté a cargo de una empresa con reconocida experiencia local o internacional, con cero vínculos accionarios con mineras de oro que operan en el Perú, con capacidad de pago inmediato a los mineros, respaldada por cartas fianza contra impagos, con gestión tecnológica certificada y sujeta a auditorías externas de firmas de prestigio.
La implementación de la ventanilla debería instrumentalizarse mediante el mecanismo de Asociación Público-Privada (APP) con convocatoria internacional que garantice, mediante reglas muy precisas, transparencia, tecnología de vanguardia y neutralidad técnica.
Es importante destacar que la ventanilla única por sí sola no resuelve el problema de la minería ilegal. Su éxito requiere que el Estado la acompañe, por un lado, con una estrategia dual: lucha contra la criminalidad y promoción de la formalización y el desarrollo sostenible; y, por otro lado, con la articulación de un ecosistema que exige que múltiples sectores del Estado operen de manera coordinada a través de una plataforma virtual interoperable.
En primer lugar, se debe garantizar la trazabilidad y el control fiscal, lo cual implica una articulación constante con las autoridades tributarias y aduaneras para asegurar el pago de regalías e impuestos por la comercialización de minerales.
Asimismo, es fundamental la coordinación con las entidades de certificación ambiental para verificar que el mineral provenga de operaciones mineras formales o que estén en proceso de formalización, y que cumplan con los estándares necesarios para mitigar los daños al ambiente. También se requiere un trabajo conjunto con el Ministerio del Interior, la Policía y los entes fiscalizadores de explosivos para prevenir el uso ilegal de estos materiales y reforzar la seguridad en las zonas mineras.
Otro punto clave es la participación de la Superintendencia de Banca y Seguros en su rol de supervisión, especialmente en la prevención del lavado de activos, una labor que en Perú también desarrolla la SUCAMEC. Esta coordinación permite bloquear el comercio de oro ilegal y sus redes financieras. Finalmente, se deben impulsar alianzas con la banca pública y el Ministerio de Economía para ofrecer condiciones atractivas que combatan la informalidad, fomenten el desarrollo de los pequeños mineros y les permitan acceder a beneficios reales dentro de la formalidad.
La implementación exitosa de la ventanilla única exige un marco legal sólido que establezca la obligatoriedad de uso, la interoperabilidad entre entidades, la estandarización de requisitos, la validez jurídica de los documentos digitales y un sistema de incentivos para asegurar su adopción, como por ejemplo beneficios tributarios transitorios (por un plazo determinado) para el oro certificado a través de la ventanilla, hasta capturar un porcentaje predeterminado del oro informal.
La licencia social es otro factor determinante. Para el minero artesanal, su autoridad real suele ser el líder comunal o la ronda campesina, no la fiscalía. Por lo tanto, la implementación debe negociarse directamente con esas comunidades. Si la comunidad no avala el proyecto, ningún operador privado podrá ingresar al territorio. Para ello, se deben crear comités de vigilancia ciudadana con acceso a datos anonimizados y líneas gratuitas de denuncia para monitorear irregularidades y apoyar a los mineros en su formalización.
Es importante reconocer que la implementación de la ventanilla única para la formalización y comercialización del oro requiere de una férrea voluntad política y un consenso a nivel del Congreso para crear los marcos legales necesarios para neutralizar la fuerte la fuerte oposición de redes que lucran con el oro informal e ilegal, un sector que mueve miles de millones de dólares anualmente.
Conclusión
La minería ilegal no se combate solo con represión; se transforma con oportunidades reales, transparencia y justicia económica. La Ventanilla Única de Compra de Oro, operada con estándares internacionales y supervisión estatal, no es una utopía: es una herramienta viable, autosostenible y ética. Su éxito dependerá de la voluntad de sumar esfuerzos entre Estado, sector privado y comunidades. Si logramos que el minero artesanal encuentre en la legalidad una opción más rentable y segura que la ilegalidad, habremos dado el golpe más certero al crimen organizado y el mayor avance hacia una minería con rostro humano, memoria ambiental y futuro compartido. El cambio es posible. La decisión es ahora.




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