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  • Germán Lench

Germán Lench / Agricultura familiar y el crecimiento del agro

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura “define a la agricultura familiar como una forma de organizar la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, acuicultura y pastoreo, que es administrada y operada por una familia y, sobre todo, que depende del trabajo familiar, tanto de mujeres como hombres”. La familia está vinculada a como co-evolucionan y combinan funciones económicas, ambientales, sociales y culturales.

 

El sector agropecuario representa el 6 % del PBI, el 13 % del empleo formal y más del 20 % del empleo en su conjunto.

 

El año 2023 el PBI del sector Agropecuario se contrajo en menos -4.1% el peor rendimiento desde hace 30 años 1992 cuando cayó en 7.7%.

 

Los principales motivos del PBI negativo fueron las anomalías climáticas causadas por el fenómeno de El Niño costero, donde se registraron las altas temperaturas desde abril hasta diciembre, que tuvieron una incidencia negativa en los cultivos.

                      

Los resultados negativos, se dieron a pesar que el MEF aprobó el programa ‘Con Punche Agro’, que otorgó más de 1.000 millones de soles para la agricultura. Cuyo fondo dicen se utilizó, en intervenciones variadas como siembra y cosecha de agua, mantenimiento de infraestructura agraria, fertiabono, creación de núcleos ejecutores para que los propios agricultores se encarguen del mantenimiento de canales de riego, y similares.

 

El MEF sostuvo que se avanzó bien en la ejecución y se aceleró, por eso no dicto más medidas para el sector, porque ya había un plan en curso. Precisaron que muchas acciones ya estaban dando frutos y que se avanzaba en distintos frentes. Sin embargo, CONVEAGRO por encaro de los pequeños productores encaro al MIDAGRI y dijo que no se hizo casi nada, ya que no se vio su impacto.

 

Ahora el 2024 el sector agrario tendrá un crecimiento del 3% según lo afirma el MIDAGRI, el BCR y el MEF. ¿Claro a la fecha no dicen cómo? ni ¿cuál es la política agraria que se aplicara, ni en que se sostiene su plan de recuperación sectorial si existe? Este plan debió ser expuesto por la titular del despacho del MIDAGRI hace un mes por lo menos.

 

La Agricultura Familiar es el motor del desarrollo: según Albert Berry, candidato a Nobel de Economía quien lo afirma en su teoría de crecimiento económico basado en un campo sostenible, diverso, y cuyo soporte son las pequeñas unidades familiares que generan mejor empleo.

 

Berry insiste en el error de los gobiernos, de descalificar el valioso aporte de las pequeñas unidades familiares a la generación de empleo y riqueza, de alguna manera su teoría explica la razón de lo afirmado, a pesar de toda la política anti agraria contra medianos y pequeños productores desplegada con especial énfasis por los últimos gobiernos.

 


Existe un bajo interés del Gobierno para priorizar el sector agrario en especial en la pequeña agricultura. No hay interés en la agricultura familiar, a pesar que es el modo de vida y trabajo agrario practicado por hombres y mujeres de un mismo núcleo familiar, a través de unidades productivas familiares.

 

Según el último censo agropecuario, el 6.7% de los productores familiares declararon pertenecer a alguna asociación, comité o cooperativa de productores.

 

Es decir, casi la cuarta parte de la agricultura familiar (AF) estaba asociada, algo que es muy importante por aprovechar por el Gobierno. Acá juega un rol serio la Dirección General de asociatividad servicios financieros y seguros del MIDAGRI que ya debería haber promovido el aumento de productores asociados. Surge una pregunta ¿Lo ha hecho?

 


Uno de los problemas más serios del agro que afecta a agricultores como a las comunidades campesinas y nativas es la falta de formalización de la propiedad.

 

La falta de modernización del campo y un respaldo insuficiente de las políticas públicas agrarias, no ha terminado por consolidar este sector; muchas brechas sociales y económicas todavía se mantienen o se han ampliado.

 


Por el lado institucional, las distintas políticas adoptadas desde principios de los 90’s han sido dirigidas al sector agropecuario empresarial, exportador y de grandes capitales, mientras el apoyo a la pequeña agricultura es mínimo. En términos de créditos, el apoyo a la agricultura familiar es muy limitado, solo una pequeña parte de las colocaciones está dirigido a este sector.



La poca productividad agrícola y los riesgos del sector se manifiestan como obstáculos para el acceso a financiamiento. Además, los intereses elevados y las faltas de garantías aparecen como las principales razones para no solicitar crédito entre los productores que necesitan de financiamiento.

 

Al ser un mercado concentrado por los bancos grandes, es comprensible que los créditos al sector sean muy limitados en tanto son más riesgosos; la intervención del Estado para corregir esa falla de mercado ha sido prácticamente nula a través de AGROBANCO.

 

Un aspecto formador del capital humano es la capacitación y la asistencia técnica. Pero los niveles de acceso a los temas del capital humano son mínimos en la agricultura familiar. La escasa oferta de estos elementos formadores de capital humano no las da el Estado, sino las instituciones privadas. La mayor presencia del Estado se torna como un desafío urgente ¿Qué dice el MIDAGRI?

 

Nuestra agricultura familiar está marcada por diferencias territoriales y altitudinales por nuestra geografía compleja.

 

Con una economía estancada PBI 2.68% el 2022, -0.5% el 2023 y probablemente solo 2% el 2024 según el MEF y un mercado ¬ laboral debilitado, los hogares seguirán con el bajo poder ¬ adquisitivo perdido durante los últimos años.

 

Perú, estrella mundial de la gastronomía, tiene la mayor inseguridad alimentaria de Sudamérica. La FAO estableció que desde 2022 16.6 millones de peruanos no consiguen los alimentos suficientes.

 

La crisis alimentaria avanza, más de la mitad de la población carece de comida suficiente. la principal causa de la inseguridad es una tasa de pobreza que este año alcanza a la cuarta parte de la población, impidiéndole cubrir su canasta básica de alimentos.

 

La mayoría de la gente alivia el hambre como puede, sin comer alimentos adecuados que contengan los nutrientes necesarios, como las proteínas. En partes de la selva amazónica, hasta el 70% de la población está anémica.



A casi cuatro años de la pandemia, es ¬ indispensable asegurar la ¬ alimentación, especialmente de los más ¬ vulnerables. Por tanto, es clave el liderazgo ¬ claro y coherente que debe mostrar el Gobierno a través del MIDAGRI para enfrentar a mediante un plan estratégico esta problemática, no es suficiente con ¬ asegurar los presupuestos.

 


La ineficiente gestión del gobierno, los malos hábitos alimentarios y la excesiva dependencia de los alimentos básicos (trigo) y fertilizantes importados son razones adicionales de la crisis alimentaria.

 

Los fertilizantes químicos importados cuestan hasta cuatro veces más que hace un año, lo que obliga a los agricultores a reducir su uso.

 

El gobierno debe aplicar una estrategia que contenga medidas de emergencia. La prioridad central del sector público debe ser asegurar una ingesta alimentaria mínima, nutritiva, a cada niño.

 

Los expertos en agricultura campesina del MIDAGRI, que seguro conocen el modelo de B.F. Johnston y J.W. Mellar (1961) que fue de los primeros en poner de manifiesto cómo el sector agrario contribuye de diferentes maneras al crecimiento económico.

 

Según los autores, una estructura agraria en expansión permite satisfacer el incremento de la demanda de alimentos propio del mismo proceso de crecimiento; ampliar las exportaciones de productos agrícolas, lo que a su vez incrementará la renta de los agricultores y el nivel de entrada de divisas (sobre todo en las primeras fases del desarrollo); transvasar mano de obra a otros sectores en creciente expansión; acumular capital y, por lo tanto, impulsar fuentes de inversión indirecta en el sector secundario; y estimular el desarrollo industrial en la medida en que se incrementan las rentas agrarias y, por consiguiente, el consumo de productos manufacturados en las explotaciones (bienes de equipo, fertilizantes,...). La preeminencia de una u otra forma de contribución al crecimiento económico depende, naturalmente, de las características propias de cada estructura agraria y del peso relativo que en ella tengan las unidades familiares.

 

¿Existe un plan estratégico de recuperación 2024 para el sector agrario pecuario, agrícola y forestal? Si lo hay, la ministra del MIDAGRI debe presentarlo a las organizaciones de productores agrarios públicamente con carácter de urgente.

 

Debo concluir que el problema de la pequeña agricultura no es que tiene pocas tierras, sino es que tiene baja productividad generando bajos ingresos. La pequeña agricultura en nuestro país, durante los últimos veinte años ha estado muy poco impulsada. No ha tenido políticas de apoyo, promoción o de asistencia.


 

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