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  • Germán Lench

Germán Lench / Salir del estancamiento (1 de 2) 

Señor Arista, debemos salir del estancamiento

 

Nos encontramos en una situación de inestabilidad e impredecibilidad política. Nuestra clase política en su mayoría no conoce que es ser fuerte macroeconómicamente. Tenemos un Estado indolente muy grande y los intereses mezquinos de grupos organizados nos han conducido a esta situación a la cual hemos ingresado a pesar de las advertencias.

 

Ministro José Arista, luego de más de 30 días en el cargo, usted, no se ha dirigido al país para explicar nuestra real situación económica. Tampoco ha dado a conocer públicamente, cuál es el Plan económico de recuperación y la estrategia para dar dinamismo a la inversión privada y acelerar la ejecución de la inversión pública que nos conduzca al crecimiento del PBI.

 

Señor Arista los empresarios y consumidores queremos conocer cuál es la política económica que permita planificar las inversiones pequeñas, medianas y grandes en el mediano y largo plazo, para una generación de empleo productivo y como se disminuirá prudentemente la informalidad y la pobreza.

 

Al respecto, no basta que el ministro sea un buen técnico y que diga que mantendrá equilibrada la caja fiscal debido a que el problema del bajo crecimiento de la economía radica más en lo social. Necesitamos un ministro de Economía que tenga como respaldo las capacidades necesarias para sacarnos del estancamiento, que sepa hacer lo necesario; es decir, reducir la opresión económica y política, y atraer a la inversión positiva.

 

Claro reconozco que es muy difícil ser ministro de Economía con un Gobierno débil. Según los anuncios que usted señala ministro Arista, da a entender que el MEF se seguirá manejado dando preferencia a la gestión financiera y austeridad, aplicando una política de cajeros del tesoro público y de baja inflación, dejando de lado el bienestar de la ciudadanía. Carecemos de planificación estratégica, prevención y visión de futuro.

 

Es importante decir que vienen mejorando las expectativas. Según el Informe de la Encuesta Mensual de Expectativas Macroeconómicas marzo 2024 del BCR, de los 18 indicadores de expectativas, 14 se ubicaron en el tramo optimista. Sin embargo, pese a que se habla de un buen comienzo después que quedara atrás el tramo negativo de las expectativas del grupo empresarial en relación a la inversión a corto plazo, el actual escenario de inestabilidad política podría cambiar de nuevo el panorama.

 

En referencia a las expectativas macroeconómicas en el crecimiento del PBI, los grupos consultados por el BCR incrementaron en marzo su expectativa de crecimiento para el 2024 a entre 2,5 y 2,7%.

 

Para en el caso del Perú, el Banco Mundial elevó de 2,5% a 2,7% su proyección de crecimiento económico; para el 2025 y 2026 pronostican una tasa de 2,4%.  Desde el Citi Research, prevén que el crecimiento del PBI será de 2,4%, el Instituto Peruano de Economía (IPE) 2.4%, el banco de inversión BCP securities dice PBI 2.2%.

 

El MEF proyecta que la economía crecerá 3% el 2024 ¿se logrará? Debo precisar que se nota una recuperación débil del PBI por efecto rebote, pero crecer 2% o 2.7% son tasas anémicas y no permiten reducir la pobreza y el desempleo.

 

Se necesita un crecimiento del 2,5% solo para mantener estable el desempleo.

Ben Bernanke, premio Nobel de Economía de 2022.

 

El Semanario EFECTIVIDAT lo menciono en varias oportunidades, hoy lo reconocen. Una tasa de crecimiento económico PBI entre 2% y 3% significa estancamiento y se caracteriza por elevados niveles de desempleo y empleos a mitad de tiempo. Según los keynesianos la producción cae, sigue igual o crece poco como es nuestro caso lo llaman “estancamiento secular” y los clásicos lo llaman “estado estacional”.

 

Cuando nos referimos al estancamiento económico, implica un periodo de tiempo prolongado e indeterminado, donde la economía crece poco, o directamente no crece, presentando así un crecimiento cero. Cuando se produce un estancamiento, el empleo, los salarios, entre otras variables, presentan un crecimiento plano, pero no caen abruptamente.

 

El 2023 fue un año negativo, el Producto Bruto Interno (PBI) cayó - 0.5% y la inversión privada disminuyo -7.2%. Pero, más allá de lo indicado ¿cuáles han sido los “errores” del Gobierno que no contribuyen con la reactivación?

 

Ante lo acotado, es importante recuperar la confianza del sector privado para afianzar la baja mejora que muestra la inversión. Por tanto, es necesario ver señales positivas en torno a la viabilidad, destrabe y ejecución de proyectos, en los tres niveles de gobierno.

 

Adicionalmente el presunto enriquecimiento ilícito que envuelve a la presidenta Dina Boluarte, puede tener impacto negativo y frenar la economía que desde el mes de enero de 2024 viene dando indicios de entrar en recuperación. Por lo tanto, hay que evitar que la incertidumbre se mantenga o aumente.


 

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