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Manuel Luque / Identidad nacional Bicentenaria (2 de 3)


Sentimiento colectivo: Identidad nacional en un Perú bicentenario


Lo que nos une

La gastronomía, una de las mejores del mundo, nos llena de orgullo y no lo ocultamos. El fútbol, cuando juega la selección hay un sentimiento colectivo que elimina cualquier diferencia. El legado histórico y cultural de haber tenido en el Imperio de los Incas una de las mayores y más organizadas civilizaciones precolombinas del continente, con extraordinarias construcciones que asombran al mundo, como Machu Picchu, Caral, Sacsayhuaman, Kuelap, Choquequirao, entre otras. Nuestra enorme biodiversidad, una de las más completas del planeta. La música criolla, y vernacular, nuestras artesanías. El innato ingenio peruano. El folklore, que es el más variado y rico de Sudamérica, con expresiones de la costa, de la Sierra y de la Selva. Las tradiciones, como la procesión del Señor de los Milagros, el Inti Raymi, los Carnavales costumbristas, la fiesta de La Candelaria, las celebraciones de las Fiestas Patrias, la yunza, el baile de las tijeras.


Lo que nos desune

La inequidad económica, social, política, la desigualdad ante la ley. La exclusión social, económica, cultural, laboral. Los privilegios de grupo que crean malestar social e inhiben el sentimiento de pertenencia. La desigualdad de oportunidades en educación, en salud, en acceso a los servicios básicos. El centralismo y abandono de las autoridades y de las instituciones públicas y privadas a la población rural. El egoísmo de tomar decisiones en función a intereses particulares y de grupo, sin considerar como afectarán al resto de la población. El racismo solapado en algunos sectores de la población. El atropello al derecho de los demás, el respeto de la ley y de las normas elementales de convivencia de pocos y el incumplimiento de muchos, como se ha visto en la pandemia. La corrupción sistemática y generalizada en las autoridades y funcionarios, que además del delito son sobrecostos que merman recursos para las obras de infraestructura básica. La falta de tolerancia y aceptación de nuestros connacionales con sus virtudes y defectos. La percepción de un Estado ausente, donde debería estar presente, incapaz de proveer la infraestructura mínima en educación y salud, como se ha evidenciado en la pandemia. Todo ello no favorece el sentimiento de pertenencia, gravitante para la identidad de la población con su nación.


Tener identidad nacional es reconocer que todos somos iguales, que somos el país de todas las sangres, cambiemos nuestro chip de lo que nos desune. Hace falta conocer bien nuestra historia para querer más al país, educar con valores en la escuela es una forma de fortalecer nuestra identidad nacional, generando la motivación desde temprana edad, para lograr una autoestima nacional colectiva.


Los peruanos tenemos que ser conscientes que precisamente la unión que necesitamos es aceptar y encontrar que en la pluriculturalidad y en la multietnicidad la fortaleza única de nuestro país en el planeta, reconociendo que no es fácil encontrar puntos de encuentro para fortalecernos como nación y lograr la identidad nacional. Los ciudadanos del país, tenemos la responsabilidad de emprender procesos de recomposición sin corrupción y con identidad hacia adentro, imaginar el Estado que deseamos y contribuir todos a ser una nación, que es algo más que ser simplemente un país.


El orgullo de nuestra gastronomía y la pasión por el fútbol nos une por sentimientos y emociones comunes, así el país experimentó en el Mundial Rusia 2018, semanas en las que nunca hubo tanta unión entre peruanos, en Rusia el abrazo fraterno en las calles entre todos los que teníamos la camiseta de Perú era cotidiano, viví la expresión máxima de identidad nacional, lo crítico fue que terminado el Mundial regresamos al país como de un sueño y el sentimiento de unión que afloró se fue desvaneciendo.


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