Julio Schiappa Pietra / Torre Tagle y la soberanía
- Julio Schiappa Pietra
- 21 jun
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Extraño que tantos ex Cancilleres, liderados por el Embajador Hugo de Zela, se pronuncien sobre las elecciones en el exterior, cargadas de acusaciones de manipulación y de ser parte del operativo de Fuerza Popular para capturar el poder. Representan el núcleo duro fujimorista que articuló el despido de 112 diplomáticos en diciembre de 1995, con una lista confeccionada en la Embajada de Washington. Varios de los firmantes del respaldo al Embajador Pareja pertenecieron a la oposición contra la línea democrática de Pérez de Cuéllar en Torre Tagle y se identifican con el fujimorismo.
El ajuste geopolítico y la entrega de información
Hoy el Perú está en el centro de la disputa geopolítica global. La firma del Memorándum de Entendimiento sobre Minerales Críticos y Tierras Raras, respaldado por el Secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio, expone un debate profundo sobre la soberanía nacional. El acuerdo busca consolidar al país como proveedor clave de Washington en litio, cobre, cobalto y níquel, facilitando que agencias estadounidenses intervengan en el mapeo de proyectos mineros prioritarios.
Este memorándum es la pieza económica de un engranaje de subordinación más amplio. El alineamiento vertical con Washington se complementa con las millonarias compras de aviones de caza y el desarrollo de infraestructura en la base naval del Callao con soporte del ejército estadounidense. Al entregar información geológica privilegiada y buscar la declaratoria de Aliado Importante No-OTAN, el país arriesga su neutralidad y queda atrapado en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, esta última con fuertes intereses a través del Megapuerto de Chancay.
El tutelaje regional y el compromiso electoral
Este patrón de subordinación se repite en la región. En Honduras, Washington sostuvo el narcoestado de Juan Orlando Hernández a cambio de control militar. En Chile, la presión de Marco Rubio en febrero de 2026 boicoteó el cable óptico transpacífico con China, forzando un trazado con Google respaldado por la derecha de José Antonio Kast. En Argentina y Bolivia se presionó para bloquear la industrialización soberana del litio, mientras que en Ecuador se entregaron helicópteros Black Hawk a cambio de sumisión geopolítica.
Bajo este espejo se interpreta la campaña peruana de 2026. El respaldo estadounidense a opciones como el fujimorismo opera como una validación recíproca: a cambio de estabilidad política para el statu quo, el Perú entrega exclusividad en armamento, integra su infraestructura naval a la defensa de los EE. UU. y cede el flujo de sus minerales. Un entramado que reduce nuestra autonomía y supedita el patrimonio nacional a una subordinación ciega.




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