Julio Schiappa Pietra / Traición y colonizaciónĀ
- Julio Schiappa Pietra
- hace 2 horas
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¿Traición, inteligencia y colonización de Venezuela?
La detención de NicolĆ”s Maduro el 3 de enero de 2026 marca el fin de una era y el inicio de una fase de incertidumbre sĆsmica en AmĆ©rica Latina.
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SegĆŗn los servicios de inteligencia occidentales, la captura no fue un evento fortuito, sino el resultado de la operación "Justicia Soberana", una incursión quirĆŗrgica de fuerzas especiales de Estados Unidos en Caracas que extrajo al lĆder chavista bajo cargos de narcotrĆ”fico y conspiración criminal. Y sale a luz una probable traición del General Sobrino, Jefe de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, que se habĆa desvinculado hace meses de Cuba y era, aparentemente, partidario de una negociación con EEUU. Resulta sintomĆ”tico que, de menos de 50 muertos por misiles norteamericanos, 32 son nacionales cubanos, posibles agentes de la seguridad personal de Maduro. Por eso Maduro y su mujer fueron sacados en piyama del Palacio Presidencial. Operación quirĆŗrgica sĆ. Pero con uso maquiavĆ©lico de contradicciones en el rĆ©gimen.
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Para la prensa internacional, este movimiento representa el regreso agresivo de la Doctrina Monroe, donde la administración de Donald Trump ha decidido eliminar cualquier foco de influencia externa en lo que considera su esfera natural de dominio: America Latina.
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El Ć©xito operativo de esta captura radica en el aislamiento previo que Washington tejió durante meses, cortando las lĆneas de suministros de defensa rusos y limitando el soporte financiero chino.
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Sin embargo, para analistas polĆticos y diplomĆ”ticos, el trasfondo es la reconfiguración del mundo en zonas de influencia. Trump busca un acuerdo de "gran escala" con China y Rusia para que cada potencia gestione su propio vecindario sin interferencias.
En este esquema, AmĆ©rica Latina corre el riesgo de ser tratada como un territorio de dominio semi colonial, valorado principalmente por su capacidad de suministrar recursos naturales crĆticos como el litio y el petróleo para la industria estadounidense.
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Para el PerĆŗ, esta crisis es un arma de doble filo. Por un lado, la caĆda de Maduro abre la esperanza de una transición democrĆ”tica que detenga la crisis migratoria, la cual ha llevado a mĆ”s de 1.7 millones de venezolanos a territorio peruano. Por otro lado, la presión de Trump sobre infraestructuras estratĆ©gicas como el Puerto de Chancay āde capitales chinosā coloca a Lima en una posición vulnerable.
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La fortaleza del PerĆŗ siempre ha residido en su tradición de neutralidad pragmĆ”tica, hoy rota por la presencia en el Servicio Exterior de un Canciller abiertamente trumpista y un Embajador en Washington que es un economista, totalmente alineado con MAGA, y no un diplomĆ”tico de carrera. Debilidad extrema que requiere cambio inmediato de los funcionarios citados. La soberanĆa estĆ” en riesgo y requiere el temple de Porras, PĆ©rez de Cuellar, GarcĆa Bedoya y RodrĆguez Cuadros, para hacerla una causa de todo el paĆs.
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La amenaza es real: quedar atrapados en una guerra comercial de aranceles punitivos si PerĆŗ no se alinea con la visión de Washington. La polĆtica de Trump ha demostrado ser efectiva en la eliminación de adversarios, pero su error podrĆa ser la alienación de sus aliados regionales al priorizar el control de recursos naturales, y generar reacciones anti imperialistas sobre la cooperación soberana.
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En 2026, la verdadera diplomacia peruana deberĆ” navegar estas aguas turbulentas para evitar que el paĆs se convierta en un daƱo colateral de la nueva arquitectura global de tres potencias. Estamos avisados.
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