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Miguel Dávila / La pandemia hace su AGOSTO (2 de 2)


De acuerdo a lo prometido por el Premier Martos y la Ministra Mazzetti, mañana jueves 13 se realizará una nueva actualización de la cifra de fallecidos víctimas del COVID. El acceso a la información correcta es nuestro derecho y de prioritaria importancia, dado que con ella podremos tomar mejores decisiones, cuidarnos, y sobre todo cuidar a los nuestros y a los que se cruzan con nosotros.


RESUMEN

1 – La cantidad estimada de personas que han perdido la vida entre abril y julio (45,509 víctimas) están muy por encima de las oficialmente reportadas, situación que no nos permite visualizar realmente la magnitud del problema, diseñar políticas públicas adecuadas, ni cuidarnos. Hemos calculado que a fines de agosto llegaremos a 63,778.

2 – El número de víctimas del virus es claramente mayor en hombres que en mujeres; este dato es muy fiable y está presente tanto en la base de datos de la sala COVID como en la del Sistema Nacional de Defunciones SINADEF; así que a cuidarse.

3 – Según las cifras oficiales, el 3 de agosto superamos a España con respecto a las cifras relativas de víctimas (fallecidos/población del país), lo que nos sitúa a la cabeza de los países más afectados con poblaciones mayores a 10 millones.



¿Cómo estimar la cifra de víctimas?

Lo primero que necesitamos los economistas para hacer una estimación, es lo que denominamos “data dura”, es decir información que no pueda ser rebatible, dado que proviene de registros certeros, claramente definibles y oficiales. En este caso, sin lugar a dudas la base de datos del SINADEF nos provee una información de este tipo, teniendo la certeza sobre los fallecidos mes a mes; pero, subsiste la pregunta, ¿cuántos de ellos son realmente víctimas del COVID?


Para responder esa segunda pregunta, necesitamos un parámetro de aproximación (que los economistas llamamos PROXY), el que también debe ser certero, claramente definible y sobre todo oficial. Buscando entre la diversa información disponible, dimos con un parámetro que es perfectamente observable en el SINADEF y en los registros de la sala COVID: la proporción (o porcentaje) de varones fallecidos. Este es un parámetro duro, dado que se deriva de las víctimas realmente reconocidos en ambos registros, por lo que no puede ser manipulado ni alterado.


Teniendo la data dura y el proxy definido, procedimos a seleccionar la información, obteniéndose en primer lugar el CUADRO 01, dónde se observa claramente el salto de las cifras a partir del mes de abril 2020 (números en azul sobre fondo verde), versus las anteriores que se mantuvieron estables durante los tres años anteriores. Con el fin de poder hacer la estimación del mes de agosto, se realizó un calculó aritmético, multiplicando por 31 días, el registro diario de víctimas de dicho mes (en números rojos sobre fondo amarillo).

Seguidamente, se seleccionó la información relativa a la proporción de hombres entre los fallecidos, obteniéndose el CUADRO 02. Se verifica claramente un salto en dicha proporción, pasando de un promedio mensual entre 52.83% y 54% (números en rojo sobre fondo verde), a cifras entre 58.30% y 64.20% (números en azul sobre fondo verde), lo que evidencia que “algo” está ocurriendo con los fallecidos, produciendo que haya más incidencia en muertes de hombres versus mujeres, e incrementándose mes a mes.

¿Qué puede estar produciendo el incremento en esta proporción?

Los datos de la SALA COVID (MINSA), nos dan una luz muy clara sobre este tema, dado que alerta sobre el perfil de las victimas COVID y que la proporción de éstas sobre los registros de víctimas COVID llegan a 70.72% (Ver gráfico extracto de la WEB de la SALA COVID); este porcentaje es mucho mayor que el observado en los datos SINADEF, pues no todas las muertes en “exceso” son causadas por COVID, pero sí es un gran indicio para determinar que parte de estos excesos son víctimas COVID no contabilizadas.

Entonces ya tenemos todos los datos que necesitamos para calcular lo que hemos denominado: “estimación de victimas por aproximación a proporción de hombres”. Esto no es más que un problema aritmético simple, que responde al problema: “Si el total de víctimas de un mes tiene X% hombres (proporción mensual provista por SINADEF), ¿Cuántas víctimas COVID habrá, si se sabe que la proporción de estos es 70.72% (Dato provisto por SALACOVID)?”. La operación realizada para cada mes se puede observar en el CUADRO 03 (ejemplo del mes de abril), donde los porcentajes corresponden al promedio SINADEF de años 2017-2019 (números rojos sobre fondo verde) y al dato SINADEF para el mes del año 2020 (números azules sobre fondo verde). Se ha corregido el número por un promedio de crecimiento interanual típico (No COVID), y como resultado de las operaciones tenemos que para abril corresponden 840 víctimas.

De la misma manera se estimaron los siguientes meses (incluso la proyección para el mes de AGOSTO), datos que se resumen en el CUADRO 04, donde en la columna “operación” se indican los cálculos realizados, en números amarillos sobre fondo rojo, el número de víctimas estimados para cada mes, y en la última línea, el valor acumulado de víctimas COVID, habiendo cerrado el mes de julio con 45,509 fallecidos en total, cifra que se podría incrementar hasta 63,778 al cierre de agosto.

¿Cómo vamos con respecto a otros países?

Para contestar esta pregunta, recurrimos solamente a las cifras oficiales MINSA y OMS, las mismas que están plasmadas en el siguiente gráfico. Perú es la línea amarilla, el salto que se observa hacia el 23 de julio, se debió al primer “sinceramiento” de cifras de víctimas COVID realizado por MINSA. Tal como se puede verificar, el día 3 de agosto 2020, superamos a España, en cifras de incidencia de víctimas sobre población (proporción relativa). Por lo tanto, desde ese día Perú pasó a la cabeza de los países con poblaciones mayores a 10 millones de personas. Mañana jueves se realizará otro sinceramiento, que nos llevará mucho más arriba.

Esta no es una información grata, pero tenemos el derecho de conocerla para saber a qué atenernos, y qué medidas tomar de aquí en adelante.


CONCLUSIONES:

1 – El número de víctimas del virus está en franco crecimiento y por tanto las políticas del Gobierno deben ser PRIORITARIAS EN SALUD, sí en mayúsculas. Y por ello saludamos que el mensaje del Premier Martos, así lo disponga y que su política pública responda generando una solución de infraestructura hospitalaria temporal y modular, así como el sinceramiento de cifras e información transparente. Es lo urgente.

2 – La solución está en todos nosotros: somos los que debemos cuidarnos y así apoyar al Gobierno -y al resto de la población- en su defecto el COVID hará su agosto sin duda alguna.


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