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Victor Vasquez / Jorge Arevalo / Canon, pobreza y conflictos (6 de 7)

5. El maná de las entrañas: manzana apetecida para la corrupción de los gobiernos

La distribución del Canon a nivel de regiones está relacionada al número de explotaciones mineras en su ámbito, los tipos de minerales y los precios de éstos en los mercados mundiales; particularmente, los minerales cobre, plata y oro durante la etapa de post pandemia de la COVID -19, han mostrado altos precios, nunca antes visto.

En el Perú existen espacios mineros de importancia, como el llamado corredor minero del sur andino, Apurímac, Cuzco y Puno, que durante el 2022 recibieron por Canon un total de 1,130 millones de soles; el corredor costero andino del sur, Arequipa, Moquegua y Tacna con sus importantes yacimientos cupríferos recibieron un total de 2,534 millones en total; y el corredor minero del norte, Ancash, La Libertad, Cajamarca, recibieron 2,636 millones de soles; con el paso del tiempo se reconfigurarán los aportes del Canon como resultado del cierre de operaciones y la entrada de nuevos centros de producción. Tabla 8.



Si las autoridades responsables de las regiones, receptoras de recursos del Canon, han mostrado impericia en la gestión, mas no en la corrupción y la paralización de las obras en sus regiones, no encontraron mejor forma para esconder estas corruptelas que promoviendo los actos de vandalismo que se suscitan desde más de 22 meses. Estas son las causas centrales del casi desgobierno que hoy sigue viviendo el Perú, pero oh sorpresa, aparecen los ideólogos, progresistas y radicales, con su narrativa de culpar a la Constitución actual, cosa por cierto alejada de la sensatez.

Obviamente, el caos social y político propiciado directamente desde los tres niveles de gobiernos y bloques izquierdistas del Congreso, han ido desde la quema de centros de producción, hasta continuas paralizaciones y bloqueos de carreteras; este desgobierno en el corto plazo terminará pasando la factura en términos de recursos que no serán recibidos por el gobierno central y los subnacionales y consecuentemente, ya estamos asistiendo al deterioro de las condiciones económicas en general. Cuando los pueblos, no tengan los recursos para sus obras, con seguridad que volverán a culpar al gobierno central, cuando en verdad fueron, sus propias autoridades regionales y locales elegidos por ellos, que comprometidos con la corrupción y, otros muchos ideologizados con el terror y destrucción, los encargados de generar pobreza.



CUARTA PARTE: EL ESTADO, PESIMO SOCIO PARA EL DESARROLLO

1. Estado Tecnócrata, obeso, ineficiente y corrupto

El Estado (3 niveles de gobierno) de acuerdo a sus competencias, tienen la responsabilidad de proveer y garantizar la prestación de servicios básicos en calidad y oportunidad para sus ciudadanos (salud, educación, seguridad); el mecanismo para financiarlos es a través de la recaudación de los impuestos (política tributaria) gravados a empresas y ciudadanos prestadores de bienes y servicios. Una economía y sociedad, con niveles de altísima informalidad, como la peruana, que registra no menos del 80 % de informalidad, conduce a seudo políticas tributarias, cuya característica en nuestro medio, es estrangular a las economías y ciudadanos contribuyentes formales.

2. Crecimiento y organización para la corrupción

El mal endémico del Estado Peruano, es su afán de crecimiento inorgánico como diciendo que así podrá satisfacer y cumplir con la prestación de servicios para los ciudadanos. El gobierno central, año tras año crece desordenadamente, al igual que los gobiernos subnacionales, significando ello la desatención y precarización de sus responsabilidades; este crecimiento se puede atribuir a causas como: a) la ausencia de una política del servicio público, b) incapacidad de los organismos creados para la organización del Estado, c) las reparticiones públicas convertidas en centros del clientelismo y pago de favores de políticos y autoridades de turno, etc.

Una mirada más profunda diría que, este crecimiento público se incuba desde las altas instancias del propio Estado, quienes, en nombre de una modernidad y gestión moderna, inexistente, van construyendo su propio tejido institucional burocrático y de costos irracionales, que, al fin de cuentas, conducen a reducir los recursos que deben orientarse para las inversiones productivas y que se orienten en realidad al cierre de las brechas de exclusión e insatisfacción en los ciudadanos. Tenemos un Estado no sólo paquidérmico, sino también, rebosante de grasa y corrupción.

Para entender lo antes señalado y sus implicancias en la vida de los ciudadanos, y la salud de la economía, miremos las cifras estimadas por el MEF, donde muestra que por cada 100 soles que presupuesta gastar, entre 54 a 60 soles son para el pago de planillas, o entre 22 a 27 soles para la compra de bienes y servicios (incluido las consultorías y estudios) y, entre 13 a 24 soles se invierten en infraestructura. Estos indicadores de asignación del gasto público, sustentan las grandes insatisfacciones en términos de prestación de servicios y el rezago en el mejoramiento de las competitividades para la economía. Tabla 9.



Al señalar que el Estado, tiene un crecimiento inorgánico (burocracia e ineficiencias) equivale a restarle posibilidades de desarrollo a la sociedad, debilidad expresada en la incapacidad de ejecutar los presupuestos asignados para las inversiones requeridas en sus territorios, como fácilmente se comprueban cuando anualmente, en promedio, devuelven al tesoro público cerca del 80 - 45 % de sus presupuestos para inversiones. Esta incapacidad en la ejecución de sus presupuestos para inversiones es más crítica en los gobiernos locales, que el 2021 sólo ejecutaron el 18 % de su presupuesto, siguen los gobiernos regionales con el 28 % y el gobierno central con una ejecución del 54 %. Tabla 10.



Los bajos niveles de ejecución presupuestal, que significa sin lugar a dudas restar posibilidades para el desarrollo, merece un mayor análisis y así encontrar las causales que pueden ir, desde el modelo de planificación y asignación presupuestal, pasando por la ineficiencia de la burocracia en los niveles de gobierno; superar estas debilidades significará aportar para eliminar aquella percepción ciudadana y falsa verdad burocrática cuando dicen y nos dicen que, el Perú está robusto en términos macroeconómicos, pero que en la realidad, las brechas de exclusión e insatisfacción siguen ampliándose.



El Presupuesto Público, torta y trofeo de la tecnocracia

Cada año, desde el Congreso aflora el dizque “amor a la tierra” por parte de los Congresistas, quienes se disputan como trofeo los presupuestos públicos y así hacer realidad las inversiones prometidas a su dizque pueblo y con ello “ganarse alguito”. Desde el Ejecutivo, se pone en marcha la “sabiduría presupuestóloga” y no encuentran mejor manera que confeccionar sábanas conteniendo un listado de cosas por hacer y terminar aumentando un % discrecional en relación al presupuesto del año anterior; así es como esta “casta de tecnócratas”, que en pleno siglo 21 y con la tecnología disponible, elaboran de manera primitiva el Presupuesto de la República.

El tecnicismo empleado, está insumiendo horas de trabajo en el escritorio y redondean su labor con su “método” llamado “Presupuesto por Resultados” diciendo que los programas a merecer recursos públicos deben estar alineados al cierre de brechas. Todo lo presentan tan bonito, pero nadie dijo si las inversiones obedecen a una lógica de desarrollo sostenible y que aseguren rentabilidad social y económica, como tampoco se preocupan por saber si estas inversiones, están empoderadas en la sociedad, local, provincial, regional y nacional, dicho de otro modo, ¿cuántos de estos programas obedecen a un Plan Nacional/sectorial de desarrollo?

La respuesta es contundente para afirmar que, la forma de elaboración de los presupuestos sólo obedece a criterios burocráticos e intereses, cuando no, de grupos económicos, de presión política y algunos casos, de presión social. Un claro ejemplo se reseña en el siguiente relato “...desde el actual MIDAGRI se planeaba un programa de asistencia técnica para los productores de arroz, la tecno - burocracia determinó que Arequipa necesitaba decenas de técnicos para mejorar la productividad en este cereal, su costo 5 millones y adicional un aparato burocrático para 7 meses....cuando el programa fue conocido por los productores, la respuesta de éstos fue categórica....no necesitan técnicos porque tienen los más altos rendimientos.....sus problemas son otros...”.

Esta contrastación, entre la realidad (productores) y los planes de la tecno - burocracia, le significó al Estado un ahorro de millones de soles, pero lo censurable fue que esta burocracia pública, terminó excluyendo a los productores de Arequipa, de todo programa público; la verdad se castiga, eso lo que no sabían los productores, pero la mentira para la burocracia se premia.

Para concluir los comentarios referentes al sistema de planificación y con base a los resultados, se puede señalar que, los procesos de asignación y ejecución de los presupuestos públicos, adolecen de una metodología que represente, en el tiempo, la visión de desarrollo del país; esta carencia impacta en el crecimiento de las brechas tecnológicas, económicas e infraestructura y sociales que terminan embrionando la creciente conflictividad social, cuya expresión son la exclusión e inequidad para amplios sectores sociales; específicamente, los presupuestos para las intervenciones públicas siguen criterios de clientelismo, asistencialismo y corrupción, de allí que la mayoría no tengan impactos, mucho menos sean sostenibles.

La información de la tabla 11 refleja las carencias y debilidades atribuibles en la elaboración de los presupuestos; se puede pensar/preguntar si es que ¿existe o dónde está el tecnicismo necesario para una eficiente asignación de los recursos a partir de un presupuesto público?, sólo miremos que el 2015, el presupuesto para la función agropecuaria mostró + 51 % de variación en lo programado y ejecutado o inversamente, el 2021 la variación fue - 21 %. Preguntemos entonces ¿son Planificadores de verdad? o sólo funcionan como tal, o como dicen en el Estado.... allí es donde se inicia el engranaje de corrupción porque los presupuestologos se convierten en los magos del manejo/acomodo de los presupuestos a voluntad del funcionario de más alta jerarquía.



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