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Alfonso Velásquez / El mundo nos busca 

  • Foto del escritor: Alfonso Velásquez
    Alfonso Velásquez
  • hace 22 horas
  • 3 min de lectura

Gobernar en la hora en que el mundo nos busca

 

Lo he dicho desde que impulsamos Perú Berries: no se trata de esperar que el mercado nos descubra, sino de construir la institucionalidad que responda cuando el mundo ya decidió que nos necesita. En 2026 esa hora ha llegado, y no todos los territorios están preparados para recibirla.

 

Una demanda que ya no depende del precio, depende de la necesidad. En el primer trimestre de 2026 las exportaciones mineras peruanas crecieron 56.2%, impulsadas no solo por precios altos sino por algo más profundo: la transición energética global, la expansión de redes eléctricas y el crecimiento de centros de datos para inteligencia artificial disparan una demanda de cobre que el mundo ya no puede posponer, según el Boletín Estadístico Minero del MINEM. Solo en el primer trimestre, el cobre peruano exportado sumó US$10,039 millones, un incremento de 50.9% frente al mismo periodo de 2025.

 

He sostenido en columnas anteriores que la gobernabilidad productiva no se mide por cuánto exportamos, sino por cuánta de esa demanda logramos anclar en compromisos verificables de compra. Hoy esa doctrina se vuelve urgente: no es una cifra de bonanza cíclica, es la señal de que Perú se volvió indispensable para la infraestructura tecnológica y energética del planeta.

 

Y no es solo cobre. En enero de 2026, las exportaciones a India crecieron 382%, a Japón 119.7%, a China 28.1%. El mundo diversifica de dónde compra sus insumos críticos, y Perú está entrando en ese mapa por mérito propio, no por cercanía geográfica.

 

El alcalde productivo: la célula que el relato oficial sigue ignorando. En el primer bimestre de 2026, veinte regiones del interior aumentaron sus envíos al exterior, y ya representan el 87% del total exportado nacional. Cajamarca creció 70.5%, Puno 62.8%, Apurímac 44.4%, Amazonas 103%. Son cifras que confirman lo que sostengo desde que lideré Sierra Exportadora: el desarrollo productivo no se decreta desde Lima, se construye distrito por distrito, con un alcalde productivo capaz de articular al pequeño productor con la demanda real del mercado. Esos territorios ya están respondiendo al mundo sin que el Estado los haya organizado para hacerlo.

 

Esa es la paradoja que un estadista debe resolver: el territorio ya produce para el mundo, pero el Estado sigue organizado para administrar Lima. El Terminal de Chancay, con US$132 millones exportados en su primer trimestre de operación, es apenas el primer síntoma de una arquitectura logística que el país necesita construir a la velocidad de la demanda, no a la velocidad de la burocracia.

 

Gobernar la demanda, no solo celebrarla. El desafío del próximo gobierno no es mantener el crecimiento exportador. Es evitar que Perú responda a esta demanda estructural con la misma desarticulación institucional de siempre. Por eso insisto en la necesidad de una Ley de Articulación Productiva: contract farming, incentivos a la asociatividad y gobernanza territorial no son tecnicismos, son la diferencia entre una locomotora exportadora que arrastra al país y una que deja media geografía en el andén. Los proyectos de electrificación global, los centros de datos, la relocalización de cadenas de suministro hacia proveedores confiables tienen un horizonte de una década, no de un ciclo político.

 

La pregunta ya no es si el mundo quiere lo que Perú produce. Esa pregunta está respondida. La pregunta es si el Perú va a estar a la altura institucional de esa demanda, o si la va a dejar pasar, otra vez, por falta de visión de Estado.

 

Referencias:

-       MINEM (Boletín Estadístico Minero, marzo 2026);

-       MINCETUR/El Comercio (Exportaciones enero 2026);

-       Desde Adentro/MINCETUR (Exportaciones regionales, primer bimestre 2026);

-       Rumbo Minero/MINEM (Exportaciones de cobre, marzo 2026).


 

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