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Embajador Jorge Castañeda / Arquitectura de la política exterior 

  • Embajador Jorge Castañeda
  • hace 3 días
  • 6 min de lectura

Palabras del embajador Jorge Castañeda Méndez en la presentación del libro de su autoría ¨la arquitectura de la política exterior peruana”

 

(Auditorio de la Academia Diplomática del Peru-

Jueves 9 de julio de 2026

 

Buenas noches, queridos amigos.

 

Mil gracias por venir y por acompañarme en la presentación de mi libro La Arquitectura de la Política Exterior Peruana

 

Por ello, quiero empezar agradeciendo a quienes han hecho posible que nos reunamos esta tarde-noche.

 

A la Embajadora Silvia Alfaro Espinosa, Directora de la Academia Diplomática del Perú, por cedernos el auditorio de nuestra alma mater para esta presentación y por sus generosas palabras de apertura de este acto.

 

Al Embajador Elard Escala Sánchez-Barreto, Presidente de la Asociación de Funcionarios del Servicio Diplomático del Perú, por el copatrocinio para la publicación del libro en su formato impreso y por sus motivadoras palabras hacia mí persona.

 

A los Embajadores Luzmila Zanabria y Gonzalo Gutiérrez, dilectos y entrañables amigos, por sus prólogos que enriquecen el libro, cuyos comentarios me han sido de gran ayuda para reflexionar sobre mis motivaciones e inquietudes al escribir cada uno de los 41 artículos, así como por sus generosas palabras vertidas esta noche.

 

Al Embajador Oscar Maúrtua de Romaña, Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional; al Embajador Nicolás Roncagliolo, Director de la Revista Faro; y al Economista Miguel Dávila, Editor de la Revista Efectividad, por haberme dado la oportunidad de publicar mis artículos en sus blogs y revistas.

 

Finalmente, a la señorita Julia Gangwani, Directora de la Editorial Art Pass Publisher de la India, por la edición del libro en su versión digital.

 

Deseo compartir con ustedes la motivación por la cual, estando ya en el retiro, siete años me llevó primero a publicar con cierta periodicidad los 41 artículos y a compilarlos finalmente en este libro. Esta motivación no nació de repente, sino que se fue forjando a lo largo de una trayectoria profesional de 48 años de servicios ininterrumpidos en el Servicio Diplomático de la República.

 

Desde que ingresé en 1969 a la Academia Diplomática del Perú, aprendí que el diplomático tiene que ser analista objetivo, imparcial, con visión país y con capacidad crítica y propositiva, lo que forjó mi identidad personal y profesional.

 

Por ello, siempre he considerado una responsabilidad personal expresar con ojos críticos y propositivos mis reflexiones acerca de diversos aspectos institucionales de la Cancillería y del Servicio Diplomático.

 

Ahora que me encuentro en el retiro y, por lo tanto, con la libertad de expresar mis puntos de vista, consideré necesario hacerlo a través de artículos que no se circunscriban al diagnóstico, sino que planteen, con criterio crítico y propositivo, temas que continúan tratándose inercialmente en Cancillería y que ameritan un debate interno al interior de esta. Por ello, cada uno de mis artículos identifica dichos temas y propone, como punto de partida, bases para su consideración y mejoramiento.

 

Permítanme ahora esbozar el contenido del libro, que he organizado en cinco secciones temáticas para facilitar su lectura.

 

Las primera sección, Fundamentos y Marco General, aborda el rol e importancia de la política exterior como motor para el desarrollo nacional y la necesaria articulación que debe existir en su planeamiento y ejecucion entre el sector público y privado a la par de subrayar que esta debe ser parte de la agenda de los partidos políticos y de la sociedad civil lo que en la actualidad penosamente no ocurre. La política exterior es una política de Estado que involucra múltiples dimensiones y actores en la protección y promoción de los interese nacionales por lo que requiere de una visión integral de país debidamente articulada.

 

La segunda sección, el Sector Relaciones Exteriores examina los roles del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Servicio Diplomático de la República, del personal profesional  no diplomático de apoyo en Cancillería: reconociendo su importancia y logros, pero señalando a su vez, aspectos que ameritan perfeccionamiento, como por ejemplo la propuesta de un modelo híbrido de especialización para los funcionarios del Servicio Diplomático, vigorizar la meritocracia como fortalecimiento institucional a través de mejorar la evaluación del desempeño profesional. Asimismo, se plantea la institucionalización del talento de apoyo del personal no diplomático de apoyo en Cancillería, la revisión del sistema de concurrencias para su reemplazo por los embajadores itinerantes y el fortalecimiento del Centro de Estudios Globales y Estratégicos, de reciente creación.

 

Del mismo modo se enfatiza en la necesidad de un mayor financiamiento de la Política Exterior que permita ejecutar a plenitud el Plan Estratégico de Política Exterior, pues sin recursos adecuados, como ocurre en la práctica, este se convierte en un mero ejercicio académico. El financiamiento de la política exterior no es un gasto sino una inversión para la ejecucion efectiva y eficiente del Plan Estratégico de Política Exterior. En tal sentido se propone la creación de un Fondo Rotatorio de política Exterior, similar al de Colombia, para la ejecucion de las acciones de dicho Plan.

 

Varios artículos- dentro de esta sección- destacan el rol fundamental de la Academia Diplomática en la formación profesional académica y no académica de los Aspirantes al Servicio Diplomático de la República, con énfasis en la mística y el servicio a la Nación. En ellos se destacan el nuevo modelo de formación de los aspirantes al Servicio Diplomático. Es importante relievar que una Academia Diplomática del siglo XXI debe contar con la infraestructura, logística, equipamiento tecnológico y adecuado presupuesto acorde con sus requerimientos, por lo cual es importante que el Ministerio de Relaciones Exteriores atienda los mismos.

 

Sobre este punto, permítanme un paréntesis. El local donde funciona la Academia Diplomática del Perú lo es bajo la modalidad de comodato de uso gratuito, lo que impide que el Estado, al no ser propietario, realice las obras de infraestructura necesarias que esta requiere. La solución pasa por que el Ministerio de Relaciones Exteriores adquiera el predio actual, construya o compre un local acorde con las necesidades de la Academia Diplomática o gestione un local adecuado con la Superintendencia de Bienes Nacionales.

 

En la Tercera sección, Instrumentos y áreas de acción económica, se plantea la necesidad de un nuevo enfoque en el planeamiento del comercio exterior, se promueve la sistematización de los acuerdos comerciales, se identifican desafíos y soluciones en la promoción del turismo y las exportaciones, y se analizan las ventajas de los convenios para evitar la doble tributación.

 

En la cuarta sección, Políticas Específicas de Desarrollo y cooperación internacional se examina la falencia de la  Política Nacional de Desarrollo e Integración Fronteriza y la desatención de las comunidades amazónicas de la zona de frontera, y se plantea para su solución la implementación de un enfoque territorial diferenciado, la simplificación de la estructura organizacional del Sistema Nacional de Desarrollo Fronterizo y la creación de comités ejecutivos intersectoriales para la ejecucion de las obras.

 

En el ámbito de la cooperación internacional se plantea su reorientación como herramienta clave para acceder a conocimientos avanzados y tecnologías disruptivas y capacidades innovadoras que nos permita competir en mejor pie en el comercio internacional a la par de saltar etapas en nuestro desarrollo social. Ello puede lograrse a través del fortalecimiento de la cooperación SUR-SUR, por ejemplo, con India, adoptando soluciones sociales ya validadas en contextos de alta complejidad y evitando con ello los costos de la experimentación.

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Finalmente, la última sección analiza nuestra relación con el sistema internacional, abordando temas como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Perú, la calificación objetiva del asilo diplomático, la importancia del poder blando basado en nuestro patrimonio cultural y se examina la importancia de mantener una política exterior pragmática y de equilibrio sin comprometer la autonomía nacional.

 

He compartido este recorrido por las secciones del libro no para hacer un simple inventario, sino para invitarlos a mirar la política exterior como un edificio en permanente construcción. Cada artículo pone los cimientos, sugiere una ventana o propone reforzar una columna, porque estoy convencido de que la arquitectura de nuestra diplomacia requiere tanto de cimientos sólidos como de diseños renovados, que se atrevan a innovar sin perder nunca la brújula del interés nacional. Este libro es, ante todo, un tributo a la institución que me formó y un acto de fe en el diálogo abierto como motor del cambio.

 

Queridos amigos, al cerrar estas palabras, quiero dejar un mensaje a los funcionarios que hoy están en actividad y a los jóvenes aspirantes al Servicio Diplomático que ocuparán sus lugares: no teman expresar sus puntos de vista; la crítica fundamentada y la propuesta audaz son el oxígeno de las instituciones.

 

Si este libro logra encender una chispa de debate interno y contribuye, aunque sea mínimamente, a perfeccionar nuestra querida Cancillería, me daré por plenamente satisfecho.

 

El Perú merece una diplomacia a la altura de su historia y de su potencial, y tengo la certeza de que las nuevas generaciones sabrán escribir los próximos capítulos de esta gran historia.

 

Muchas gracias por su presencia, por su escucha y por compartir conmigo este sueño hecho libro.

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