Embajador Jorge Castañeda / Municipalidades y Mypes
- Embajador Jorge Castañeda
- hace 3 horas
- 5 min de lectura
Las municipalidades distritales y el apoyo a las PYME
En los últimos años, la tecnología y la innovación de la cuarta revolución industrial han transformado la producción en el mundo. Hoy en día, máquinas más eficientes, digitalización y nuevos procesos son indispensables para competir local e internacionalmente.
Sin embargo, en el Perú, esta realidad choca con una dura verdad: más del 85 % de las micro y pequeñas empresas (MYPES) operan en la informalidad. Estos emprendedores, que son la base de nuestra economía, se esfuerzan cada día con recursos propios. No obstante, no reciben -en el volumen necesario- capacitación útil, asistencia técnica continua y oportunidades de acceso a mercados internacionales. Tampoco el sistema les ofrece financiamiento en buenas condiciones. En la práctica, solo tres de cada diez MYPES logran un préstamo formal, mientras que el resto recurre a prestamistas informales que cobran intereses de hasta 20 % mensual. Además, los cursos de capacitación suelen ser teóricos, caros y alejados de la realidad de un pequeño taller o negocio de barrio. La tecnología resulta inalcanzable: una máquina de coser industrial o un horno panadero cuesta entre 5,000 y 15,000 soles, pero al no contar con crédito ni garantías, no hay forma de comprarla.
Frente a este contexto, el propósito de este artículo es examinar el rol que, conforme al artículo 86 de la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 27972), podrían realizar las municipalidades distritales para la formalización, capacitación, fomento de la competitividad y apoyo al emprendimiento de las MYPES. De esta manera, se busca ayudarlas a acceder a financiamiento en buenas condiciones, así como a capacitación y acceso a tecnología e innovación. Todo ello, en vista de que, según el punto 3.3 del citado artículo, es función exclusiva de las municipalidades distritales "concertar con instituciones del sector público y privado de su jurisdicción sobre la elaboración y ejecución de programas y proyectos que favorezcan el desarrollo económico del distrito".
El presente artículo tiene el propósito de propiciar el debate a partir de una propuesta base, la cual podrá ser enriquecida por las municipalidades distritales que tomen la iniciativa de llevarla a la práctica.
La propuesta base consiste en que las municipalidades distritales realicen un levantamiento de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) dentro de su jurisdicción. Este diagnóstico permitirá identificar sus necesidades concretas en tres áreas clave: financiamiento, capacitación y acceso a la ciencia y tecnología. Con base en los resultados obtenidos, cada municipio podrá organizar programas de apoyo en colaboración con los actores financieros del distrito, como bancos y cooperativas de crédito y con las Entidades Estatales de apoyo a las PYME.
El objetivo central es lograr que la Municipalidad actúe como puente entre las PYMES formales registradas para los programas de apoyo y los actores del sistema financiero (bancos, cajas municipales, COFIDE) para conseguir líneas de crédito con tasas preferenciales y requisitos adaptados a la realidad comercial del distrito
El objetivo con las entidades estatales de apoyo a las PYME es establecer acuerdos de cooperación para que las PYME registradas para los programas de apoyo puedan acceder a los diferentes programas de apoyo. Entre estos programas destacan los Centros de Innovación Productiva y Transferencia Tecnológica (CITE) y el Programa PROINNOVATE, que ofrecen diversas líneas de apoyo económico y técnico diseñadas especialmente para negocios en crecimiento. Asimismo, el Programa Nacional Tu Empresa brinda a los emprendedores, acompañamiento en la formalización y constitución de empresas, y ofrece a los empresarios MYPE asesoría y capacitación en gestión empresarial, digitalización, desarrollo productivo y acceso al financiamiento. Finalmente, el Programa Nacional Compras-Mi Perú facilita la participación de las MYPE en las compras del Estado, a través del Proceso Especial de Compras bajo el modelo de Núcleos Ejecutores de Compras (NEC). De esta manera, se articula un ecosistema de apoyo integral desde el nivel local hasta el nacional.
Ante lo expuesto, la pregunta que surge es qué interés tendrían las municipalidades distritales y los bancos y cooperativas de crédito para ser parte de un programa de fortalecimiento y modernización.
Municipalidades Distritales
El incentivo para la municipalidad es evidente. Con una inversión mínima, esta logra dinamizar el tejido empresarial y generar empleo local. Al mismo tiempo, se posiciona como un aliado estratégico de los emprendedores. Además, este rol activo atrae inversión local, reactiva la economía y mejora el clima de negocios del distrito. Como resultado, se incrementa la recaudación fiscal sin necesidad de crear nuevos impuestos. En consecuencia, todos estos logros se traducen en un valioso capital político para sus autoridades.
Bancos y Cooperativas de Crédito
Los bancos y las cooperativas deberían tener interés en otorgar líneas de crédito a las PYMES registradas por una municipalidad, ya que esto reduce sus riesgos y costos de evaluación. En concreto, el registro municipal actúa como un filtro de formalidad, lo que permite a las entidades financieras colocar productos en un segmento rentable y con mayor garantía de pago.
También se ahorran gastos en marketing y prospección, porque acceden directamente a una base de clientes ya segmentados y geográficamente cercanos. Una PYME registrada formalmente suele tener mayor estabilidad, lo cual se traduce en un menor riesgo crediticio. A su vez, la formalidad mejora el flujo de caja y la transparencia financiera.
Por otro lado, la articulación municipal facilita que estas líneas de crédito se integren a programas de impulso empresarial, lo que permite al banco respaldar los préstamos con garantías emitidas por el Estado a través de entidades como COFIDE.
Asimismo, captar a los emprendedores en etapas tempranas les permite ofrecerles en el futuro productos cruzados, como cuentas de ahorro, seguros, tarjetas corporativas y créditos hipotecarios. Por último, las cooperativas de ahorro y crédito (COOPAC) y las cajas municipales ven en este modelo una oportunidad ideal para cumplir con sus objetivos sociales de apoyo a la micro y pequeña empresa, especialmente cuando se apoyan en las capacitaciones y la asistencia técnica que brinda la municipalidad.
Limitaciones y condiciones de éxito
Para que la propuesta sea viable, es necesario reconocer sus limitaciones y establecer condiciones mínimas. En primer lugar, el modelo requiere un municipio con voluntad política y al menos una capacidad técnica básica, idealmente a través de una gerencia de desarrollo económico o unidad similar.
En segundo lugar, sería recomendable probar el modelo como piloto en dos o tres distritos voluntarios antes de escalarlo, de modo que se puedan ajustar los procedimientos a cada realidad local.
En tercer lugar, deberían establecerse mecanismos anticorrupción y de supervisión ciudadana, como comités de vigilancia integrados por los propios empresarios registrados, para evitar favoritismo político o cobros indebidos.
En cuarto lugar, el registro municipal propuesto debería diseñarse de manera que interoperar con sistemas existentes como SUNAT y el RUC, evitando duplicidades y cargas burocráticas adicionales.
Finalmente, se requiere una estrategia explícita para generar confianza en los emprendedores informales, quizás a través de campañas puerta a puerta, alianzas con líderes de barrio o beneficios tangibles inmediatos (por ejemplo, certificado de registro gratuito o descuentos en licencias). Sin estas condiciones, el riesgo de fracaso o de captura por intereses particulares es alto.
Conclusión
La propuesta presentada no pretende ser una receta cerrada, sino un punto de partida para el diálogo y la acción conjunta. Si las municipalidades distritales asumen un rol activo como articuladoras entre las PYMES, las entidades financieras y los programas del Estado, se puede romper el círculo de informalidad y desprotección que hoy frena el desarrollo local. La pregunta que dejamos abierta a alcaldes, gestores públicos, banqueros, cooperativas y emprendedores es la siguiente: ¿estamos dispuestos a probar este modelo en nuestros distritos, adaptarlo a nuestra realidad y medir sus resultados? Discutir esta propuesta no es solo un ejercicio académico; es una oportunidad concreta para generar empleo, recaudar sin crear impuestos y construir un tejido empresarial más fuerte, justo y competitivo desde lo local hacia lo nacional.




Comentarios