Fabiola Morales / Culturas milenarias en Lima
- Fabiola Morales

- 7 jun
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El Museo Metropolitano de la Municipalidad de Lima acaba de inaugurar una sala para rendir homenaje a las culturas milenarias del mundo y acercar el legado de las grandes cunas de la civilización a las nuevas generaciones, porque, así como otros países, el Perú también posee un legado muy rico en cultura y tradición milenaria.
Los peruanos tenemos el orgullo de provenir de culturas que hunden sus raíces en siglos atrás, en los primeros albores de la civilización, como es el caso de la ciudad sagrada de Caral, en Supe, región Lima, con una antigüedad aproximada de 5 mil años. Esta obra maestra de la arquitectura fue declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.
A Caral se suma Sechín Bajo, un complejo arqueológico que cuenta con estructuras ceremoniales que registran una antigüedad de hasta 5,500 años. Está ubicado en el valle de Casma, región Áncash. Se ha descubierto, hasta el momento, que cuenta con varias fases de construcción. En la primera destaca la famosa plaza circular hundida de adobe y piedra, considerada el resto histórico más importante.
Esta sala de las culturas milenarias es un espacio de exposición dedicado a las civilizaciones que se desarrollaron hace miles de años, con la finalidad de mostrar la cosmovisión, el arte, la tecnología y la organización social de los pueblos originarios. La primera pieza que se ha puesto en exhibición es una réplica de la máscara funeraria del joven faraón Tutankamón, donada por el embajador de la República Árabe de Egipto en el Perú, Ahmed Hamdi Bakr Mohamed.
La máscara funeraria, traída desde Egipto, es una reproducción exacta de una de las piezas arqueológicas más reconocidas del mundo y la más famosa del antiguo Egipto. Fue hallada casi intacta en 1922, en el Valle de los Reyes, en Luxor, durante el descubrimiento de la tumba del faraón Tutankamón por el arqueólogo británico Howard Carter. La pieza original, conjuntamente con otros tesoros y mobiliario encontrados en el sarcófago, se exhibe en el Gran Museo Egipcio, recientemente inaugurado en El Cairo.
Durante la ceremonia de inauguración de la sala de culturas milenarias, el historiador Pieter Van Dalen Luna ofreció la conferencia titulada “Tutankamón, el emperador joven”, en la que señaló los aportes de la cultura egipcia al mundo, como la escritura jeroglífica, la arquitectura monumental, la medicina avanzada, las matemáticas y el calendario solar.
Asimismo, el conferencista recordó que Tutankamón, perteneciente a la XVIII dinastía, reinó durante el Imperio Nuevo en Egipto, de 1323 a 1332 a. C. Ascendió al trono siendo apenas un niño y gobernó un poco menos de nueve años, pero su reinado marcó un período de transición crucial para esa nación.
Tutankamón, explicó el especialista, sufría una discapacidad física por una deformidad en el pie izquierdo, junto con una osteonecrosis que lo obligaba a caminar apoyado en bastones, motivo por el cual falleció a temprana edad; pero habiendo restaurado monumentos y cambiado la religión de monoteísta a politeísta, lo que le permitía mejores consensos para fortalecer las instituciones y reafirmar la autoridad del faraón como líder político y religioso.
La réplica de la máscara de Tutankamón es la primera pieza escultórica incorporada a este proyecto museográfico. En breve, se develarán otras muestras de culturas milenarias ya comprometidas por las embajadas de India, China, Italia, Grecia, Japón, Armenia y Turquía.
Ahora, Lima, nuestra capital, se constituye en un punto de encuentro entre nuestra cultura y las culturas milenarias del mundo. Con esta primera pieza de la máscara funeraria de Tutankamón, se ha construido un puente entre el Nilo y los Andes.




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