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Carlos Ginocchio / De la dieta crudívora a la IA 

  • Foto del escritor: Carlos Ginocchio
    Carlos Ginocchio
  • hace 17 minutos
  • 4 Min. de lectura

El Homo Habilis (hombre hábil), la especie más antigua del género ‘Homo’, habitó África hace 2 millones de años, fue el primer homínido en fabricar herramientas de piedra para cortar los animales que cazaba, y cocinarlos. El Hombre (Homo Sapiens), como le conocemos actualmente, apareció en África hace 300,000 años (Marruecos).

 

En esta progresión, el denominado ‘Homo Erectus’ - el primero en tener un cuerpo erguido, y en salir de África para conquistar Asia – descubrió y dominó el fuego hace 1.6 millones de años, a través de los incendios producidos por las tormentas, según el artículo The discovery of fire by humans: a long and convoluted process del arqueólogo John Gowlett, publicado en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society, en junio de 2016. Ello permitió cocer los alimentos, protegerse contra depredadores, y generar calor e iluminación en las viviendas, cuevas en ese entonces. Imagino que el ‘Homo erectus’, en su aún limitada inteligencia y saber, consideró este hallazgo como una gran revolución, pero hubo quienes se preocuparon pues serían desplazados como vigilantes, cocineros cuya dieta crudívora (alimentos crudos) sería desplazada, y proveedores de pieles para generar calor. No fue así. Al contrario, aparecieron nuevos ‘chef’ con platillos más deliciosos, fabricantes de antorchas, y capacitadores en el uso del fuego, entre otros servicios. Según el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano, la cocina se remonta a 1.5 millones de años, pero los primeros fogones tienen al menos 790 000 años de antigüedad.

 

Cruzo la barrera del tiempo, y en 3,500 a.C., en Mesopotamia (hoy, Irak), un alfarero en su torno para artefactos de cerámica, construyó un disco, una corona, y comenzó a darle vueltas, hasta que más detallista, la transformó en una rueda de madera maciza, adaptable a carros. Estos sumerios, además de la rueda, inventaron la escritura cuneiforme y desarrollaron las primeras ciudades-estado, con un sistema político independiente, sus propias leyes, ejército y gobierno. Percibo que la ‘rueda’ causó, también, el sentimiento de una gran revolución, desasosiego en oficios como los cargadores de palanquines a los reyes, portadores de correos a pie, criadores de caballos que serían desplazados, y otros. Tampoco fue así: aparecieron los fabricantes de carrozas y de las propias ruedas, la correspondencia a distancia más rápida, el transporte para la economía y el turismo.  Posteriormente, con la rueda con radios (2200 a.C.), vendrían vehículos más ligeros y rápidos. WIKIPEDIA: La evidencia más antigua de un vehículo con ruedas se encuentra en la Vasija de Bronocice (Polonia), datada entre 3635 y 3370 AC. La rueda de madera más antigua encontrada es la de Stare Gmajne en Eslovenia (aprox. 3150 a.C.).

 

En 1440-1450 d.C., el alemán Johannes Gutenberg inventó la Imprenta. Una nueva revolución que permitió la producción masiva de libros y el acceso a estos por las mayorías. Quedaron sin ‘chamba’ los copistas de pergaminos y los fabricantes de estos, pero aparecieron nuevos y más puestos de trabajo, como los editores, impresores, traductores y librerías, por citar algunos., como también se redujo el costo de las publicaciones, y se dio un paso importante para la alfabetización.  ‘La Biblia’ de Gutenberg, en 1415, fue el primer libro con este sistema.

 

Así, podemos referir la ‘electricidad’ (el pararrayos de Franklin en 1759, la pila de Volta en 1800, la inducción electromagnética de Faraday en 1831, y la bombilla de Edison en 1879); la máquina de vapor en1769, por James Watt; el ‘teléfono’ inventado por Antonio Meucci (hoy reconocido como tal) en 1854, y registrado logrando la primera transmisión por Graham Bell, en 1876; los antibióticos, por Louis Pasteur y Robert Koch en 1877; el avión en 1903, por los hermanos Wright, y la penicilina descubierta por Alexander Fleming en 1928. Cuando apareció la televisión en la década de 1920, logrando John Logie Baird transmitir las primeras imágenes en movimiento, muchos auguraron, erróneamente, el fin del Cine, y lo mismo con Internet, se pronosticaba la desaparición de los libros. Todas, revoluciones e innovaciones favorables al progreso que, en su momento causaron estupor, pero contribuyeron a incrementar la demanda de empleo, y siempre se produjo una nueva invención que impresionó al género humano. Es el camino de la civilización en la Humanidad.

 

Estos inventos y otros que no he mencionado (la relación sería extensa) generaron cambios en las sociedades, en sus economías, hábitos y costumbres, relacionamientos, comunicaciones, y mejoras en los niveles de vida (la Medicina y el aumento de la Esperanza de Vida, son un ejemplo), y todos fueron considerados como las grandes transformaciones, sin parangón en la historia de la humanidad. Hoy le toca a la Inteligencia Artificial (con ella, el Big Data y el Machine Learning), herramienta y gran aporte en todos los ámbitos de nuestras vidas, al punto que muchos estiman reemplazará a la inteligencia humana (su pensamiento, sentimiento, creatividad son insustituibles, excepto en el Cine y la Novela), y aunque se convertirá en indispensable, con su masificación retornaremos a la rutina, siempre construyendo un planeta más accesible, hasta que nos produzcan nuevas emociones apariciones como el desarrollo de un chip que se implante en los cerebros y permita la telepatía, y luego la telequinesis, que con el uso de la energía psíquica podamos manipular la materia. Sin duda, habrá quienes promuevan que este invento reemplazará a Dios. Es la historia de siempre del ser humano, irremplazable en la creación divina.

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