Fabiola Morales / Los primeros pasos de Jerí
- Fabiola Morales

- 2 nov 2025
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El presidente de la República, José Enrique Jerí, ha empezado a dar los primeros pasos de su corto gobierno, anunciando que se enfocará en la lucha contra la delincuencia, en ofrecer el marco para unas elecciones limpias y en mantener la estabilidad económica. En los hechos, ha mostrado un liderazgo con un estilo distinto, activo y abierto al diálogo.
Contra la delincuencia ha dicho que pasa a las “acciones ofensivas” y ya lo hemos visto, en su “primera acción de gobierno”, liderando una requisa realizada a medianoche en el penal de Lurigancho, vistiendo ropa informal, con camisa blanca arremangada, una imagen que a todos nos recuerda los inicios del duro Jair Bukele.
Acto seguido, se ha mostrado en varias reuniones en Palacio, empezando por aquella que tuvo con las FFAA y la Policía Nacional, a la que se sumaron otras, hasta llegar a la amplia mesa del Acuerdo Nacional, con la representación de los partidos políticos, los gobernadores, alcaldes y representantes de los gremios sindicales y empresariales, donde recibió las propuestas de este foro en relación a la lucha contra la delincuencia.
El gabinete, presidido por Ernesto Álvarez Miranda, se hizo esperar; pero ha acertado en convocar a un equipo compuesto principalmente por profesionales con carrera en el Estado y algunos del sector privado, para un gobierno de “transición y reconciliación nacional”, como el presidente lo ha denominado. El Congreso le ha dado ya su voto de confianza y la estabilidad del país ha ganado, después de la crisis.
En su corta estadía, Jerí ha pasado la prueba de fuego de una marcha de protesta ciudadana que se tornó violenta, especialmente a inmediaciones del Congreso de la República, con el resultado de centenares de heridos y que, en el último momento, cobró la vida de Eduardo Ruiz Sáenz —un cantante rapero conocido como “Trvko”— a causa de una bala que le rebotó en el cuerpo, disparada por el suboficial PNP Luis Magallanes, de acuerdo con los especialistas, ayudados por las cámaras de la Municipalidad de Lima que se pudieron recuperar, a pesar del sabotaje del corte de la fibra óptica.
El presidente se ha apurado en declarar a Lima y Callao en estado de emergencia, con la correspondiente suspensión, por un mes, de los derechos constitucionales en relación con la libertad y seguridad personal, el libre tránsito, la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión en el territorio mencionado. Para realizar actividades, como la programada procesión del Señor de los Milagros, es necesario pedir permiso, a fin de que las autoridades presten las garantías necesarias.
En lo referente a su segundo objetivo de gobierno, el presidente también se ha reunido con los representantes de los organismos electorales autónomos —JNE, ONPE y RENIEC— como un gesto necesario para prometer unos comicios generales transparentes y en paz.
En cuanto a la estabilidad económica, ha actuado también con rapidez con los cambios del presidente de directorio y gerente general de la empresa estatal Petroperú, acostumbrada a pedir millonarios rescates financieros, lo cual constituye la peor sangría para el Presupuesto de la República.
Asistió a la juramentación del nuevo alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, un necesario acercamiento, también demostrado en reuniones convocadas tanto en Palacio de Gobierno como en el Municipal, dada la experiencia del alcalde en temas de seguridad y su peso como líder de la capital.
Todo indica que este gobierno, apoyado por el Congreso, va a caminar por una transición democrática, no sin obstáculos, pero sí con la capacidad de superarlos




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