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  • Foto del escritorJuan de Dios Guevara

Juan de Dios Guevara / Nos han decepcionado (1 de 2)


“Vamos a invertir primero en educación, segundo en educación, tercero en educación. Un pueblo educado tiene las mejores opciones en la vida y es muy difícil que lo engañen los corruptos y mentirosos” José Mujica.


Jorge Barata confirmó en juicio, lo que muchos sospechaban y otros lo negaban, el aporte a campañas políticas a cambio de obras. Humala, Fujimori, García, PPK, Villarán, buenos para unos y malos para otros, recibieron “contribuciones” de la empresa brasileña Odebrecht y por lo que se va conociendo, se sospecha que de otras grandes empresas brasileñas también.


En la realidad concreta: El de Odebrecht ya lo dijo, ahí está el video de su confesión. Con esta confesión, se unificará la percepción de la población con respecto a la clase política. Hasta los negacionistas, ante lo contundente de la declaración, tendrán que aceptarlo o por lo menos deberán guardar silencio.


¿Qué significará esta confesión sincera por parte del responsable de Odebrecht en el Perú?


No es difícil pensar, que la mayoría de la población corroborará que la clase política nacional le ha engañado una vez más, y en consecuencia no habrá CONFIANZA, requisito fundamental para la gobernabilidad, tan necesaria para motivar a la sociedad hacia una aspiración común, y a su vez poder atraer al capital fluir hacia tantas oportunidades que por ventajas comparativas poseemos, generando empleo y renta, indispensables para atacar la pobreza, mal que sufre casi la tercera parte de nuestra población, en un país tan rico, bien ubicado y con historia.


Este problema repercute en el gobierno actual, que para mantenerse en el poder ha hecho un evidente pacto con aquellos que, según lo confesado por Barata, recibieron aportes, aunque lo hayan negado repetidas veces, mintiendo a la población una y otra vez. La consecuencia: “Dime con quién andas y te diré quién eres”.


Toda una clase política al descubierto, incrementando las páginas de la conocida obra “Historia de la Corrupción en el Perú” de Alfonso Quiroz (1956-2013). Una vergüenza que debemos terminar de inmediato. Si queremos realmente a nuestras generaciones futuras, tenemos que impulsar un cambio de autoridades en forma urgente, con nuevas normas en que no participen organizaciones políticas con pendientes con la justicia y por igual los candidatos, que adicionalmente, deberán tener calificaciones que contribuyan a una adecuada gestión de gobierno.


Esto tiene que cambiar. Así no vamos a ninguna parte. Las próximas generaciones van a sufrir las consecuencias. No hay visión al futuro. Lo que se siembra hoy, se cosecha mañana. Y por esa lacra de la corrupción, no hemos tenido un estadista que visualice hacia dónde vamos y para ello entre otros, diseñar la mínima infraestructura que nos conduzca a ello, y los demás estadistas a continuarla.


No es posible que para llegar a Chaclacayo a 36 kms de Lima, te demores más de 2 horas. Si te vas de paseo a Azpitia a 84 kms, el regreso a Lima te resulte una eternidad, arruinándote tu día de descanso. Igual si vas a Lunahuaná y a las playas del sur en verano. Por el norte, si vienes de Chancay a menos de 80 kms, como 3 horas para llegar a Lima. Y el próximo año inauguran el mega puerto, ¿cómo van a circular los 2500 camiones que se sumarán a los 4000 del Callao para el traslado de mercancías?


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