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Julio Schiappa Pietra / La ANIN y los huaycos 

  • Julio Schiappa Pietra
  • hace 1 día
  • 5 Min. de lectura

Un alto directivo de ANIN es el mismo Secretario General del Ministerio de Justicia, que hizo la multiplicación del precio del Penal de Ica. Un record mundial de corrupción: ¡Ica, para 3,000 presos vale el doble que la célebre cárcel construida por Bukele en El Salvado para 50 mil! Hoy mueve la batuta de la ANIN. Por eso veremos multiplicarse desastres como los de Arequipa y Ocucaje. Las obras de descolmatación de ríos y quebradas son el centro de extracción de dinero del estado, obra inconclusas y millones en adelantos, la corrupción hace imposible de prevenir desastres. ¡Con El Niño en curso que dios no coja confesados!

 

La creación de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) fue vendida al país-por Alberto Otárola y Dina Boluarte- como la solución definitiva a la parálisis de la obra pública y el fin de la herencia ineficiente de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC). Sin embargo, al cierre de 2025 y con proyecciones inciertas para 2026, la realidad ha golpeado la puerta de los ciudadanos con una fuerza devastadora: la ineficiencia y las sombras de corrupción han convertido a esta entidad en un nuevo cuello de botella para el desarrollo nacional.

 

Bajo la gestión de Dina Boluarte y de José Jerí, la ANIN ha transitado de la esperanza técnica al estancamiento burocrático, dejando en el camino una estela de proyectos paralizados que afectan directamente la seguridad y la economía de las regiones más vulnerables del Perú.

 

El núcleo del problema reside en una preocupante falta de liquidez y control gubernamental que ha escalado a niveles críticos. Durante el último año, se reveló un forado presupuestal que obligó a la paralización de más de 22 obras estratégicas solo en el norte del país, una zona históricamente castigada por fenómenos climáticos. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ejecutivo han mantenido una tensión constante que ha derivado en la falta de transferencias oportunas, dejando a miles de trabajadores de construcción civil en la calle y a contratistas con deudas impagas que superan los 70 millones de soles. Esta situación no solo expone la incapacidad de gestión del gobierno central, sino que también revela una preocupante arbitrariedad en la priorización de recursos, donde obras con un avance del 95% han sido detenidas por falta de presupuesto para los últimos diez días de ejecución, convirtiéndose en elefantes blancos de cemento y fierro.

 

El Informe del Desastre: Radiografía de las Obras Inconclusas

 

Para entender la magnitud del colapso, es imperativo revisar el último informe de la Contraloría General de la República y los reportes de ejecución física de la propia ANIN. El panorama es desolador: existen más de 2,300 obras paralizadas a nivel nacional, sumando una inversión estancada que supera los 29,000 millones de soles. En el caso específico de la ANIN, el informe de "Obras Inconclusas y Riesgos de Gestión 2025" destaca que el 65% de los proyectos de prevención de inundaciones en las cuencas de los ríos Reque, Zaña y Olmos se encuentran detenidos o con un avance menor al 5% mensual.

 

El informe detalla que la parálisis no es solo una cuestión de falta de cemento, sino de "abandono administrativo".

 

En departamentos como La Libertad y Piura, proyectos de defensas ribereñas que debieron terminarse antes de la temporada de lluvias de 2026 presentan grietas por exposición al sol y falta de mantenimiento, lo que obligará a reinvertir capital para reparar lo ya construido. Además, el documento técnico señala que la ANIN ha heredado de la ARCC un pasivo de 14 programas públicos cuya transición ha sido caótica, resultando en la pérdida de expedientes técnicos y la caducidad de permisos ambientales que ahora deben tramitarse desde cero, extendiendo los plazos de entrega hasta por 24 meses adicionales.

 

La Sombra de la Corrupción y la Responsabilidad del Ejecutivo

 

La corrupción, ese mal endémico que la ANIN debía desterrar mediante contratos modernos (como los modelos NEC), ha vuelto a asomar sus garras bajo modalidades más sofisticadas. La Contraloría ha identificado a funcionarios de alto nivel dentro de la ANIN responsables de un perjuicio económico de 15 millones de soles solo en la región La Libertad. Las irregularidades incluyen el pago de valorizaciones por trabajos no ejecutados y la modificación de diseños técnicos para favorecer a consorcios que, curiosamente, registran vínculos indirectos con personajes cercanos al entorno palaciego.

 

El gobierno, lejos de asumir la responsabilidad política por este descalabro, ha optado por un discurso de confrontación y deslinde. La presidenta Boluarte llego a culpar públicamente a los organismos de control de "trabar" el desarrollo del país, una narrativa que ignora las deficiencias técnicas de los expedientes y la pésima gestión financiera. Mientras el Ejecutivo, en el breve periodo de José Jerí, promocionaba el futuro "Ministerio de Infraestructura", la realidad operativa de la ANIN muestra que casi el 70% de las áreas destinadas a integrar esta nueva cartera poseen altos índices de corrupción, según un análisis de Integridad Pública. La ineficiencia ha llegado al extremo de suspender excavaciones de infraestructura crítica por motivos de "seguridad de la agenda presidencial", priorizando la imagen política sobre el beneficio social.

 

Alcaldes y Gobernadores: Entre la Inacción y la Complacencia

La crisis se agrava al descender a los niveles subnacionales. Si bien muchos alcaldes y gobernadores denuncian legítimamente el abandono de la ANIN, otros han aprovechado el caos administrativo para ocultar sus propias ineficiencias. En diversas regiones, se ha detectado que los presupuestos transferidos para obras menores de reconstrucción fueron desviados para el pago de planillas administrativas o campañas de imagen institucional. La ANIN, al no tener una capacidad de supervisión territorial efectiva, ha permitido que gobiernos regionales en el sur y oriente del país mantengan proyectos de saneamiento y educación en un estado de "parálisis técnica" por más de 500 días sin aplicar las sanciones correspondientes a los contratistas.

 

Los alcaldes de distritos rurales, los más afectados, denuncian que la ANIN se ha convertido en una entidad "Lima-céntrica". Mientras los funcionarios en la capital discuten grandes proyectos de Asociaciones Público-Privadas (APP), los puentes peatonales y caminos vecinales en las alturas de Cajamarca o Ayacucho permanecen cortados, aislando a comunidades enteras. La falta de un sistema de seguimiento transparente permite que las obras inconclusas se vuelvan invisibles para la opinión pública nacional, pero dolorosamente presentes para el ciudadano que debe cruzar un río a nado porque la ANIN no liberó el pago de la última valorización del puente local.

 

Conclusión: Un Modelo en Cuidados Intensivos

El modelo de la ANIN, inspirado en estándares internacionales de eficiencia, está naufragando en las aguas del desinterés político y la gestión deficiente. El "Roadshow 2026" de la entidad intenta proyectar una imagen de solidez hacia los inversionistas extranjeros, pero los datos internos cuentan una historia de promesas incumplidas. Sin una reforma profunda que incluya la despolitización de los cargos directivos, una fiscalización implacable de los pagos a contratistas y un compromiso real del MEF para garantizar la continuidad financiera, la ANIN pasará a la historia no como la salvadora de la infraestructura peruana, sino como la tumba de las esperanzas de un país que sigue esperando que el cemento se convierta en bienestar.

 

El costo social es incalculable: 25,000 empleos perdidos, miles de hectáreas agrícolas en riesgo y una brecha de infraestructura que, en lugar de cerrarse, se ensancha cada día bajo la mirada de un gobierno que parece haber perdido el rumbo de la gestión pública. La infraestructura no espera, y la naturaleza, mucho menos. Ya viene El Niño y no estamos preparados. Que el Presidente Balcázar eche al Presidente y Gerente de la ANIN antes que los huaycos sepulten a su Gobierno.

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