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Carlos Ginocchio / Frases de nuestros padres (9 de 9)


“¡Agárrate, Catalina!” se usaba para advertir una situación complicada y había que prepararse. Proviene del lunfardo argentino y la historia de una joven trapecista en la década del 40’, quien había perdido a su bisabuela, abuela y madre en accidentes en el trapecio, por lo que cuando se presentaba ante el público0, este le gritaba ‘agárrate bien Catalina’. Catalina falleció en una de las funciones del circo con 25 años de edad, impactada por el hombre bala al ser propulsado desde el cañón hasta la carpa central.


“Tocar madera”, expresión supersticiosa vigente (como ‘cruzar los dedos’) usada cuando se desea invocar a la buena fortuna para que suceda algo positivo, o lo contrario, no acontezca lo negativo. Presenta dos orígenes posibles: el roble era considerado un árbol de culto y muchas eran las ofrendas y rituales que se hacían en torno a él. En la antigüedad estaban convencidos que las vetas de esa madera eran las moradas en las que se ocultaba el genio del Fuego y de la Vitalidad, divinidad a la que se invocaba para pedir el éxito. Al observar que el roble era alcanzado frecuentemente por el rayo, supusieron que era la morada de algún dios. Otra versión se vincula con la cruz de Cristo, haciendo hincapié en que muchas iglesias afirmaban tener al menos una astilla perteneciente a la madera original en la que fue crucificado Jesús. Muchos creyentes tocaban ese trozo de madera para dirigirse a Dios y solicitarle algún deseo.


“Fumar como chino en quiebra” es una expresión estereotipada al referirse a una nacionalidad. La expresión original española se refería a los carreteros, quienes eran conductores de carros, generalmente tirados por caballos o mulas, que se pasaban la mayor parte del tiempo en los caminos, llevando mercancías de un lado a otro. Viajaban juntos y fumaban mucho. Se suele decir que "fuma como un carretero" de una persona que fuma mucho. Ignoro la transformación del carretero al chino, aunque un entendido me comenta se debe a dos motivos: los chinos promovían los fumaderos de opio, y las personas en bancarrota acuden al cigarro, alcohol o drogas por su desesperación, por lo que uniendo ambos se tiene esa expresión


“Bueno es el cilantro, pero no tanto”, expresa la condición dañina de los excesos (pariente del dicho: ‘tampoco es para tanto’ o ‘lo perfecto es enemigo de lo bueno’), aunque en el Perú ‘cilantro’ es reemplazado por ‘culantro’, que dadas sus propiedades saludables como anti inflamatorio, alivio de lartritis, aumento del colesterol bueno, y anti bacterial, dio origen a este refrán.


“Trabaja como un descosido” era la forma para definir a los denominados trabajólicos. El significado de ‘descosido’ era ‘desordenado’, y el concepto original de ‘trabajo caótico’ se convirtió en exceso. Como también significa ‘parte de la prenda que se ha soltado’, aparece otro refrán muy popular hasta la fecha: “nunca falta un roto para un descosido”, denotando que por mal que te encuentres siempre hallarás alguien con quien compartir. Siempre hay alguien en estado más lamentable, y por ello, “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”, se asemeja, significando que un mediocre sobresale en un grupo de personas que no poseen talento. Este último dicho se le atribuye a Erasmo de Rotterdam (Holanda, 1466-1536), pero no me consta y es posible sea como ‘el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro’ atribuida a Antonio Raimondi, ‘ladran Sancho, señal que avanzamos’ supuestamente de don Quijote de la Mancha, o ‘elemental, mi querido Watson’ pronunciada por Sherlock Holmes, que nunca las dijeron.


“Más cagado que palo de gallinero” es una expresión que apela a la mala suerte, y viene de la época de la colonia. Nace directamente de la distribución en escalera de los gallineros para el acomodo de las gallinas y los pollos, y como no se contienen debido a su cloaca lo hacen en cualquier parte https://lamonedasucia.wordpress.com/


“Cuando hay hambre no hay mal fiambre”, inicialmente era ‘cuando hay hambre no hay pan duro’, y aunque se desconoce su autor, se ha transmitido durante muchos años, y se considera apareció en una época de penurias y escasez de alimentos.


“A buena hora cantó la lora” más que un refrán es un dicho ‘made in Perú’ que significaba que por fin alguien habló y dijo algo que era importante para resolver una situación y que debió mencionarlo con mayor anticipación.


“A buen entendedor, pocas palabras”, denota que las personas inteligentes no requieren de mayores explicaciones. Por lo general, se emplea la primera parte del refrán para una advertencia sin utilizar palabras ofensivas o aludir algo que no se desea mencionar de modo expreso. Versión similar (‘Pocas palabras se cumplen al buen entendedor’), aparecen en ‘La Celestina’ (1499) de Fernando de Rojas, el ‘Libro de Buen Amor’ (1610) del Arcipreste de Hita; y en la segunda parte de ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha’ (1615), de Miguel de Cervantes,


Incluyo por su ingeniosidad una expresión escuchada en Argentina: “Que risa le da al talón cuando la media está rota, pero más risa le da a la bota cuando es corto el pantalón”, significa que no te debes burlar de alguien pues tú puedes tener un motivo que dé lugar a mayor sorna.


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