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Henrry Zaira / Smart delivery lima 2040  

  • Henrry Zaira
  • 12 oct
  • 8 Min. de lectura

Introducción

La logística de última milla representa el eslabón más complejo y costoso de la cadena de distribución en entornos urbanos, en Lima Metropolitana, este segmento concentra entre el 40% y el 55% del costo logístico total (CAF, 2023). Dicha situación se ve agravada por una infraestructura vial fragmentada, la ubicación periférica de los centros de distribución y una capacidad institucional limitada para gestionar la congestión vehicular. A esto se suma una informalidad estructural que supera el 80% entre los operadores de reparto, lo que perpetúa bajos niveles de trazabilidad, escasa regulación y una adopción tecnológica limitada (INEI, 2023; Sánchez Cruz & Camarena, 2024). El crecimiento acelerado del comercio electrónico ha intensificado las presiones sobre el sistema, evidenciando la necesidad de una transformación estructural que articule eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y gobernanza colaborativa.

 

Diagnóstico y Fundamentos Estratégicos

Uno de los aspectos más destacados en la evolución del comercio urbano es el crecimiento de las dark stores, que son espacios logísticos próximos a los consumidores, caracterizados por operar sin atención directa al público y por optimizar procesos como almacenamiento, preparación y entrega de pedidos en áreas de alta densidad urbana. En Lima Metropolitana se han identificado aproximadamente 70 dark stores, concentrándose el 44% del total en los distritos de Surco, Miraflores, San Borja y La Molina. La selección de la ubicación de estas instalaciones responde a la densidad comercial, la accesibilidad vial y la capacidad logística de respuesta. Paralelamente, se observa una tendencia de crecimiento en distritos como San Isidro, Magdalena, Lince y Jesús María, donde las características urbanas favorecen la adaptación de locales comerciales para funciones logísticas, combinando almacenamiento con atención al público, lo que refleja una evolución hacia modelos de fulfillment más integrados y flexibles (Logística360, 2023).

 

Si bien las dark stores representan una solución táctica frente a la demanda de entregas rápidas, su crecimiento plantea desafíos en términos de regulación, fiscalización y planificación territorial. La ausencia de una normativa específica para este tipo de infraestructura logística ha generado vacíos en la gestión del espacio público, la formalización tributaria y la interoperabilidad tecnológica entre operadores. Asimismo, el auge de las motocicletas como vehículo principal para la distribución de última milla ha transformado significativamente la dinámica urbana. En los últimos cinco años, Lima Metropolitana ha experimentado un crecimiento exponencial en el parque de motos, impulsado por la demanda de entregas rápidas y la flexibilidad operativa que ofrecen frente al tráfico urbano. Sin embargo, esta expansión ha generado externalidades negativas como el incremento del desorden vial, la ocupación informal del espacio público y el incumplimiento sistemático de las normas de tránsito. La falta de fiscalización efectiva y la alta informalidad entre los conductores de reparto han contribuido a una percepción de caos en las zonas de alta densidad comercial, afectando la seguridad vial y la calidad de vida urbana.

 

Estrategia Lima 2040: Visión Transformadora

Frente a estos desafíos, la Estrategia Lima 2040 se define como un marco de modernización logística que traslada el liderazgo de la transformación urbana hacia un ecosistema dinámico organizado por el sector privado. Esta visión estratégica postula que la solución no reside en la construcción de infraestructura física, sino en el despliegue de una plataforma de optimización logística que actúe como el sistema nervioso central de la última milla (Méndez Parra, 2024). Dicha plataforma, operada por iniciativa privada, integraría de manera inteligente y bajo demanda la capacidad ociosa de la infraestructura logística existente, incluyendo dark stores, almacenes tradicionales y espacios comerciales subutilizados, transformándolos en una red flexible y de alto rendimiento.

 

El pilar fundamental de esta estrategia es la implementación de la mencionada plataforma de optimización logística. Este modelo funciona como un operador logístico virtual que no posee activos físicos propios, sino que interconecta y gestiona una red distribuida mediante inteligencia artificial (Méndez Parra, 2024). La plataforma asignaría automáticamente el almacenamiento y la preparación de pedidos a los nodos más cercanos al punto de consumo, optimizando la ubicación del stock y reduciendo radicalmente las distancias de reparto. Este enfoque convierte el almacenamiento en un servicio flexible y de crecimiento adaptable, disponible para cualquier empresa o repartidor en pocos clics, eliminando la necesidad de inversiones fijas en infraestructura y permitiendo un ajuste inmediato a las fluctuaciones de la demanda. Al consolidar la carga y acortar las rutas mediante una optimización centralizada, la plataforma reduce drásticamente los kilómetros totales recorridos. Según datos de experiencias análogas, esto puede traducirse en una reducción de hasta un 30% en las emisiones de CO2 y un 20% en los costos logísticos totales (Méndez Parra, 2024). Estos ahorros operativos crean un incentivo financiero de mercado para que los proveedores de servicios de reparto inviertan en vehículos eléctricos y de bajas emisiones, ya que la eficiencia de la plataforma hace viable y rentable su operación. La sostenibilidad deja de ser un objetivo subsidiado para convertirse en un resultado inherente a un sistema logístico superior.

 

La gestión inteligente del tráfico se potencia a través de una colaboración de datos entre la plataforma privada y la autoridad municipal. Los flujos de información anónimos y en tiempo real generados por la plataforma sobre la movilidad logística constituyen un activo valiosísimo. Mediante acuerdos de intercambio de datos, esta información puede alimentar los sistemas de control de tráfico de la ciudad, permitiendo que los semáforos adaptativos con IA ajusten sus ciclos con alta precisión, anticipándose a los flujos de reparto y mejorando la fluidez para todos los usuarios de la vía. Esta simbiosis representa una forma de alianza público-privada moderna, de bajo costo y alto impacto, que maximiza el valor de los datos para el bien común.

 

Piloto 2027–2028: Microhubs y Semaforización Inteligente

Como fase inicial de implementación de la Estrategia Lima 2040, se propone para el bienio 2027–2028 un piloto integral orientado a validar la viabilidad técnica, operativa y comercial del modelo basado en la plataforma de optimización logística. Este piloto estaría liderado por un consorcio de empresas especializadas en tecnologías logísticas, que integraría y gestionaría la capacidad de infraestructura logística existente en los distritos de Miraflores, San Isidro y La Victoria. La elección de estos tres distritos piloto responde a criterios técnicos de densidad logística, conectividad vial y diversidad funcional, esenciales para probar la fortaleza del modelo en distintos contextos urbanos. Miraflores y San Isidro, que concentran una alta demanda de entregas de comercio electrónico y servicios corporativos en un entorno de infraestructura consolidada, permitirían validar la eficiencia operativa y la aceptación por parte de usuarios exigentes. Por su parte, La Victoria, como nodo logístico tradicional con intensa actividad mayorista e informal, permitiría evaluar la capacidad de la plataforma para integrar y formalizar operadores en contextos de alta complejidad estructural, actuando como un caso crítico para demostrar la escalabilidad del modelo (INEI, 2023).

 

En paralelo, se implementaría un sistema de gestión de tráfico potenciado con datos logísticos, mediante la modernización de cincuenta intersecciones críticas con semaforización adaptativa cuya inteligencia se vería enriquecida con los flujos de datos anónimos provenientes de la plataforma de optimización logística. La selección de las cincuenta intersecciones se basa en estudios de congestión previos que identifican nodos críticos para la fluidez metropolitana. La innovación central de este componente radica en que los sistemas de semaforización adaptativa no operarán únicamente con datos de flujo vehicular genérico, sino que incorporarán datos agregados y anónimos de movimientos logísticos provenientes de la plataforma privada. Esta integración permitiría una gestión del tráfico que anticipe y optimice los flujos de reparto, mejorando tanto la eficiencia logística como la movilidad general (Stevanovic, 2023).

 

El liderazgo de la iniciativa recaería en un consorcio privado que desarrollaría y operaría la plataforma digital de optimización logística. Este consorcio estaría conformado por un líder tecnológico con expertise en plataformas de gestión logística, operadores de last-mile delivery, y proveedores de analytics, posiblemente articulados por un fondo de inversión especializado en logística y movilidad. El rol del sector público, representado por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), se reorientaría hacia la facilitación normativa y la habilitación de espacios públicos para operaciones de reparto eficiente.

 

El piloto 2027–2028, por lo tanto, no solo buscaría validar la eficacia técnica de la plataforma y la semaforización inteligente, sino también generar evidencia empírica sobre un nuevo modelo de gobernanza logística basado en la organización privada. La articulación entre la gestión digital de la última milla y el sistema de tráfico inteligente permitiría cuantificar reducciones en tiempos de entrega, kilómetros recorridos, emisiones de CO2 y niveles de congestión. Además, al crear un ecosistema digital que ofrece ventajas comerciales concretas a los operadores que se formalicen, se sentarían las bases para una formalización progresiva impulsada por incentivos de mercado más que por imposición regulatoria.

 

Comparativo Modelo Airbnb: Lecciones para la Plataforma Logística

La validación conceptual del modelo de plataforma encuentra sustento en experiencias análogas exitosas. Resulta particularmente ilustrativo establecer un análisis comparativo entre la plataforma de optimización logística propuesta para Lima y el modelo de negocio de Airbnb, dado que ambos representan ejemplos paradigmáticos de la economía de plataforma. Airbnb revolucionó el sector hotelero al crear un ecosistema que conecta oferta y demanda de alojamiento sin poseer propiedades físicas, de manera análoga a cómo la plataforma logística propuesta conecta capacidad de almacenamiento ociosa con demanda de última milla sin poseer infraestructura logística. Ambos modelos comparten el principio fundamental de crear valor mediante la optimización de recursos subutilizados, ya sean habitaciones vacías o espacio en dark stores.

 

La similitud más significativa reside en la arquitectura de plataforma digital que facilita transacciones entre múltiples actores independientes. Así como Airbnb implementó sistemas de reputación y garantías de calidad para generar confianza entre anfitriones y huéspedes, la plataforma logística requerirá mecanismos de calificación y trazabilidad para garantizar la confiabilidad de los operadores logísticos. Ambos modelos enfrentan desafíos regulatorios similares, pues operan en espacios tradicionalmente altamente regulados que deben adaptarse a nuevas realidades tecnológicas.

 

No obstante, existen diferencias relevantes derivadas de la naturaleza de los servicios prestados. Mientras Airbnb gestiona transacciones esencialmente discretas de hospedaje, la plataforma logística debe coordinar operaciones en tiempo real con requisitos críticos de sincronización y física de distribución. La interdependencia con infraestructura pública es mucho más pronunciada en el caso logístico, donde el tráfico vehicular y el uso del espacio público son componentes esenciales del servicio. Esta comparación sin embargo enriquece el marco conceptual al demostrar la versatilidad del modelo de plataforma y proporciona lecciones valiosas sobre escalabilidad, gobierno de ecosistemas multi-actor y estrategias de adopción progresiva.

 

Conclusión

La Estrategia Lima 2040 propone un cambio de paradigma: de un modelo de planificación e inversión pública a uno de habilitación y gestión logística privada. Al posicionar una plataforma de optimización logística inteligente en el centro del ecosistema, se logra una transformación sistémica que alinea naturalmente la eficiencia operativa con la responsabilidad ambiental, construyendo una logística de última milla que es a la vez resiliente, económica y sostenible. La fase piloto representa una oportunidad para transformar la logística de última milla en Lima Metropolitana desde una perspectiva de eficiencia sistémica e innovación abierta. Su implementación demostraría la viabilidad de un modelo de gobernanza donde el sector privado proporciona la inteligencia operativa y la agilidad ejecutiva, mientras el sector público se concentra en su rol facilitador y garantizador del interés general, estableciendo las bases para un sistema logístico escalable, transparente y preparado para los desafíos convergentes del comercio digital y la movilidad sostenible. El análisis comparativo con modelos de plataforma exitosos como Airbnb refuerza la solidez conceptual de esta propuesta y proporciona un marco de referencia para su implementación progresiva, validando el potencial transformador de este enfoque innovador para la logística urbana.

 


 

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