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José Vidal / Presupuesto y gestión FAP 

  • José Vidal
  • hace 24 horas
  • 21 Min. de lectura

Evolución Presupuestal y Capacidad Operativa de la Fuerza Aérea del Perú (2012–2025): Implicancias en la Defensa y el Desarrollo Nacional

 

El Desarrollo Nacional y la Seguridad y Defensa del Estado son pilares fundamentales para la estabilidad social, política y económica para el progreso de cualquier nación. Ambos conceptos, aunque distintos en su naturaleza, se encuentran estrechamente vinculados: no puede haber desarrollo sin seguridad, ni seguridad sostenible sin desarrollo. En ese sentido, las Fuerzas Armadas del Perú desempeñan un papel preponderante al garantizar la soberanía nacional, mantener el orden interno, participar en tareas de desarrollo y apoyo social a largo y ancho del Perú y participa en la política externa. Entre ellas, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) se destaca como una institución esencial para la defensa del espacio aéreo, la atención de emergencias, relaciones internacionales y la integración territorial.

 

La Fuerza Aérea del Perú (FAP) constituye uno de los institutos fundamentales en la estructura de defensa nacional y en la preservación de la soberanía territorial. Su misión no solo se orienta a garantizar el control del espacio aéreo, sino también a contribuir activamente en la gestión del riesgo de desastres, el transporte aéreo estratégico, la integración de zonas alejadas y el apoyo al desarrollo nacional. En este sentido, la asignación presupuestal que recibe la institución es un componente determinante para el logro de sus objetivos y para mantener su operatividad en un contexto de limitaciones fiscales y demandas crecientes de seguridad y desarrollo (Ministerio de Defensa, 2023).

 

El presupuesto público asignado multianualmente a la Fuerza Aérea del Perú forma parte de la función defensa y se canaliza a través del pliego del Ministerio de Defensa, siguiendo los lineamientos normados por el Ministerio de Economía y Finanzas. A lo largo del período 2012–2025, el comportamiento presupuestal ha evidenciado una tendencia al incremento leves en términos nominales, con variaciones reales en el marco de los factores macroeconómicos, reestructuraciones institucionales y políticas de austeridad fiscal (Ministerio de Economía y Finanzas, 2024). El análisis de esta evolución nos permitirá entender como los recursos asignados han sido distribuidos entre gasto corriente y el gasto de inversión, deduciendo que se viene priorizando la operatividad de la institución frente a los desafíos tecnológicos y logísticos.

 

De la misma manera, podremos evidenciar la relación que existe entre el presupuesto de Defensa y el Desarrollo Nacional se hace cada vez más indiscutible en este caso de la FAP el cual no solo desempeña un rol estratégico en la defensa del territorio, sino también en la conectividad de las poblaciones de las regiones más alejadas o aisladas, la atención de emergencias humanitarias, evacuaciones Aero-médicas y el apoyo a la infraestructura nacional mediante operaciones aéreas especializadas. Por tanto, la eficiencia en la gestión del presupuesto institucional, tanto el gasto corriente como el gasto de inversión, es un elemento imprescindible para mantener y fortalecer las capacidades institucionales y contribuir al cumplimiento de los objetivos del Estado en materia de seguridad y desarrollo sostenible (Presidencia del Consejo de Ministros, 2022).

 

El presente trabajo tiene como finalidad realizar un breve análisis de la asignación presupuestal y su evolución de la Fuerza Aérea del Perú en el período comprendido entre los años del 2012 al 2025, analizando su estructura, distribución, composición y variaciones en las categorías de gasto. A través de un enfoque técnico y descriptivo, se evalúa de qué manera las asignaciones de gasto corriente y de inversión han influido en la capacidad operativa de la institución y en su aporte al desarrollo nacional. Finalmente, se plantean algunas conclusiones y recomendaciones que permiten reflexionar sobre la necesidad de una gestión presupuestaria más eficiente y alineada con los desafíos de la defensa moderna y las políticas de desarrollo del país.

 

 

1.     Seguridad nacional y desarrollo nacional: una relación de interdependencia. -

El desarrollo nacional y la seguridad nacional constituyen dimensiones inseparables del bienestar de un Estado. De acuerdo con el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN, 2023), el desarrollo implica el fortalecimiento de las capacidades humanas, institucionales y económicas para alcanzar una sociedad próspera y equitativa. Sin embargo, estas condiciones solo pueden consolidarse en un entorno de seguridad y estabilidad. La Política de Seguridad y Defensa Nacional del Perú (MINDEF, 2022) resalta que la seguridad es un requisito esencial para la consolidación del desarrollo sostenible, al permitir el libre ejercicio de los derechos y la continuidad de las actividades económicas y sociales.

 

En ese mismo sentido, el desarrollo actúa como un componente preventivo y disuasivo de la inseguridad. Un país con altos niveles de pobreza, desigualdad y/o exclusión social enfrenta mayores riesgos de inestabilidad política, conflictos internos y vulnerabilidad ante amenazas externas. En consecuencia, la seguridad y el desarrollo deben abordarse como un sistema integrado, en el cual las Fuerzas Armadas no solo cumplen funciones defensivas, sino también contribuyen vivamente al progreso del país mediante proyectos de infraestructura, conectividad, industria militar, investigación, educación y asistencia social.

 

 

2.     Las Fuerzas Armadas y su papel en el desarrollo del Perú

La Constitución Política del Perú establece en su artículo 165° que las Fuerzas Armadas tienen por finalidad garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial del Estado. Sin embargo, en el contexto moderno, su función se ha ampliado hacia el apoyo al desarrollo nacional y la gestión de emergencias. El Decreto Legislativo N° 1137 y el Plan Estratégico Sectorial Multianual 2020 - 2025 del MINDEF donde señala la participación de las instituciones militares en las acciones de desarrollo socioeconómico, particularmente en zonas rurales, amazónicas y fronterizas.

 

Es así que las Fuerzas Armadas actúan como instituciones de integración territorial, al facilitar la presencia del Estado en áreas donde la infraestructura civil es limitada. A través de programas como las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), evacuaciones médicas de emergencia (ejemplo: Convenio Minsa – SIS – FAP) y unidades de ingeniería militar que colaboran en la construcción de caminos, puentes, pistas de aterrizaje y centros de salud. Este rol de apoyo no solo fortalece la seguridad, sino que promueve la inclusión social y el crecimiento sostenible.

 

 

3.     La Fuerza Aérea del Perú en el Desarrollo y la Seguridad Nacional

La Fuerza Aérea del Perú cumple un papel central dentro del sistema de defensa nacional, al tener la responsabilidad de proteger el espacio aéreo, garantizar la soberanía territorial y participar en operaciones conjuntas con las demás instituciones armadas. Además de su función militar, la FAP contribuye activamente al desarrollo nacional mediante operaciones de transporte, ayuda humanitaria, evacuaciones médicas y apoyo logístico durante desastres naturales.

 

Su intervención es crucial en regiones aisladas donde la conectividad aérea representa la única vía de comunicación efectiva. Las misiones humanitarias y de transporte estratégico realizadas por la FAP en zonas como Loreto, Ucayali o Madre de Dios han permitido mejorar la presencia del Estado en áreas de difícil acceso. No obstante, estas tareas demandan una infraestructura aeronáutica moderna y un presupuesto sostenido que garantice la operatividad de las aeronaves y la capacitación permanente del personal.

 

 

4.     Contexto institucional y marco presupuestal

La Fuerza Aérea del Perú forma parte de las Fuerzas Armadas y cumple funciones esenciales en la defensa, seguridad y apoyo al desarrollo nacional. Según la Ley N.º 28359, Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Defensa, la FAP tiene como misión principal “garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial de la República, mediante el control del espacio aéreo y la participación en el desarrollo económico y social del país” (MINDEF, 2023). Esta doble función - defensa y desarrollo - requiere de una estructura presupuestal sólida, que asegure tanto el sostenimiento operativo como la inversión en infraestructura, equipos y capacidades tecnológicas.

 

El presupuesto institucional de la FAP se enmarca dentro del Sistema Nacional de Presupuesto Público, regulado por la Ley N.º 28411, que establece los principios de equilibrio fiscal, eficiencia y transparencia en la asignación de recursos (MEF, 2024). En este marco, la FAP recibe sus asignaciones dentro del pliego 026: Ministerio de Defensa, y sus recursos se distribuyen principalmente en dos grandes categorías de gasto: gasto corriente, orientado al mantenimiento de las operaciones y servicios, y gasto de inversión, destinado a la adquisición de activos y la ejecución de proyectos de inversión. Esta clasificación es esencial para analizar la orientación del gasto y su impacto en la capacidad operativa institucional.

 

Durante el período 2012–2025, el comportamiento presupuestal de la FAP ha estado influido por diversos factores macroeconómicos y normativos. En años de mayor crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), el presupuesto de defensa ha mostrado incrementos leves, mientras que en etapas de ajuste fiscal o desaceleración económica se han evidenciado restricciones significativas. De acuerdo con los informes del MEF (2024), la función defensa representa en promedio entre el 1.0 % y el 1.3 % del PBI nacional, cifra que, aunque constante, resulta limitada frente a los requerimientos operativos y tecnológicos de las Fuerzas Armadas.

 

El marco presupuestal también está condicionado por la ejecución de políticas de eficiencia del gasto público, promovidas por el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones (Invierte.pe). Este sistema exige que toda inversión en defensa se justifique bajo criterios de rentabilidad social y sostenibilidad, lo que ha permitido priorizar proyectos con índices de rentabilidad social elevados y de alto impacto, como la modernización de aeronaves, la recuperación de bases aéreas y la mejora de la infraestructura logística (MINDEF, 2022). Sin embargo, estas exigencias también han limitado la flexibilidad para atender necesidades operativas inmediatas, especialmente en contextos de emergencia o desastres naturales.

 

Asimismo, la estructura interna del presupuesto de la FAP refleja un alto componente de gasto corriente, asociado principalmente al pago de personal, mantenimiento de aeronaves, combustible y servicios operativos. Si bien estas partidas son indispensables para garantizar la continuidad de las operaciones aéreas y terrestre, reducen el margen disponible para la inversión en innovación tecnológica y renovación de flota. Este desequilibrio estructural entre gasto corriente e inversión constituye uno de los principales retos en la gestión presupuestaria de la institución, ya que limita su capacidad de modernización frente a los avances tecnológicos en materia de defensa y aeronáutica (Contraloría General de la República, 2023).

 

En términos institucionales, la FAP se enfrenta a la necesidad de optimizar su planificación presupuestaria bajo un enfoque de resultados, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Política Nacional de Defensa 2030. Esta política reconoce que la seguridad y defensa son condiciones necesarias para el desarrollo nacional y establece la obligación de fortalecer la capacidad operativa y la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas mediante una gestión eficiente de los recursos públicos (PCM, 2022). En consecuencia, el análisis del presupuesto de la FAP debe entenderse no solo desde una perspectiva contable, sino también estratégica, en la medida en que su adecuada ejecución repercute directamente en la seguridad, estabilidad y progreso del país

 

 

5.     Análisis presupuestal 2012–2025: evolución del gasto y su distribución

El análisis del presupuesto y ejecución devengado de la FAP durante el periodo 2012–2025 revela una tendencia general de crecimiento presupuestal, aunque con fluctuaciones significativas. Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF, 2024), el presupuesto total pasó de S/ 1,394.5 millones en 2012 a un Presupuesto Institucional Modificado (PIM) de S/ 1,777.7 millones en 2025, lo que representa un incremento acumulado del 27.5 % en catorce años.



Cuadro N° 01: Ejecución Presupuestal 2012-2024 y Presupuesto Institucional Modificado PIM 2025 de la Fuerza Aérea del Perú (Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

La estructura del gasto muestra una clara predominancia del gasto corriente, que oscila entre 80% y 97% del total. Esto indica que la mayoría de los recursos se destinan a cubrir necesidades permanentes, como remuneraciones, obligaciones sociales, bienes y servicios. La subcategoría de personal y obligaciones sociales pasó de S/ 477.8 millones en 2012 a S/ 935.4 millones en 2025, con un aumento del 95.8 %, reflejando el fortalecimiento de la estructura de recursos humanos, pero también una mayor rigidez presupuestal.

 

 

Gráfico N° 01: Evolución del Presupuesto de la Fuerza Aérea del Perú, por Categoría de Gasto (Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

Por otro lado, el gasto de capital o de inversión muestra una participación limitada y variable, fluctuando entre 2.7 % y 31.9 %. Los años 2015 y 2025 destacan por su mayor nivel de inversión, alcanzando S/ 596.4 millones y S/ 359.2 millones, respectivamente. Estos picos pueden asociarse a proyectos de modernización de infraestructura o adquisición de aeronaves y equipos logísticos. Sin embargo, la baja inversión sostenida en la mayoría de los años refleja una capacidad limitada para renovar activos estratégicos.

 

 

Gráfico N° 02: Evolución del Presupuesto de la Fuerza Aérea del Perú, por Categoría de Gasto (% Participación)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

En términos porcentuales, el gasto corriente promedio entre 2012 y 2025 se sitúa en 86.6%, mientras que el gasto de capital alcanza solo 13.4%. Este desequilibrio presupuestal limita la renovación tecnológica, la compra de equipos modernos y la capacidad de respuesta ante emergencias nacionales.

 

 

6.     Análisis por Genérica de Gastos

Dentro de los gastos corrientes, el rubro “Personal y obligaciones sociales” concentra en promedio el 51.1% del total presupuesto, con una tendencia ascendente desde 2012 (S/ 477.8 millones) hasta 2025 (S/ 935.4 millones). Este incremento responde a la incorporación de personal especializado, mejoras salariales y cumplimiento de beneficios sociales.

 

El rubro “Bienes y servicios”, que representa entre el 30% y 40% de los gastos corrientes, ha mostrado oscilaciones importantes, reduciéndose significativamente en 2016 (S/ 413.4 millones) y recuperándose parcialmente hacia 2023 (S/ 585 millones). Este comportamiento afecta directamente el mantenimiento de aeronaves, combustibles, entrenamiento y capacidad logística (FAP, 2023).

 

 

Cuadro N° 02: Ejecución Presupuestal 2012-2024 y Presupuesto Institucional Modificado PIM 2025 de la Fuerza Aérea del Perú, por Categoría y Genérica de Gasto (Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

Por otro lado, los gastos de capital muestran una alta volatilidad. En 2015, alcanzaron su punto máximo con S/ 596.4 millones, mientras que en 2018 se redujeron a solo S/ 33.2 millones. Esta irregularidad demuestra una dependencia de decisiones coyunturales y disponibilidad fiscal, más que de una planificación plurianual sostenida (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico, 2024).

 

Gráfico N° 03: Evolución del Presupuesto de la Fuerza Aérea del Perú, por Genérica de Gasto Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

7.     Análisis comparativo del gasto corriente y de capital (2012–2025)

El análisis comparativo de la estructura presupuestal de la Fuerza Aérea del Perú entre 2012 y 2025 revela una marcada concentración del gasto en rubros corrientes, en detrimento de la inversión en infraestructura y equipamiento. Esta tendencia estructural, recurrente en el sector defensa, evidencia una tensión permanente entre la necesidad de sostener la operatividad cotidiana y la urgencia de renovar capacidades estratégicas.

 

Durante todo el periodo analizado, el gasto corriente mantuvo una participación promedio del 86.6 %, con picos de hasta el 97.3 % en 2024, mientras que el gasto de capital representó apenas el 13.4% en promedio. Esta brecha refleja un patrón de financiamiento orientado principalmente al sostenimiento institucional antes que al desarrollo de nuevas capacidades. Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF, 2024), esta situación responde al carácter rígido del gasto público en defensa, donde más del 60 % se destina a remuneraciones, mantenimiento y bienes de consumo, lo cual restringe la disponibilidad de recursos para inversión de largo plazo.

 

 

Cuadro N° 03: Ejecución Presupuestal 2012-2024 y Presupuesto Institucional Modificado PIM 2025 de la Fuerza Aérea del Perú, por Categoría de Gasto (Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

Gráfico N° 03: Evolución del Presupuesto de la Fuerza Aérea del Perú, por Categoría de Gasto Expresado en Millones de Soles)

Fuente: Consulta amigable MEF

Elaboración: Propia

 

 

En términos de evolución, el gasto corriente presentó una tendencia moderadamente creciente. En 2012, el total ejecutado fue de S/ 1,142.9 millones, cifra que ascendió a S/ 1,418.4 millones en 2025, registrando un incremento del 24.1 %. Este aumento, aunque moderado, ha permitido mantener la operatividad básica de las unidades aéreas, el sostenimiento de aeronaves y el cumplimiento de misiones de apoyo humanitario y vigilancia territorial. No obstante, el componente más relevante dentro del gasto corriente sigue siendo el rubro de “Personal y Obligaciones Sociales”, cuya participación pasó de 34.4 % en 2012 a 52.8 % en 2025 del presupuesto total. Este crecimiento evidencia un proceso de fortalecimiento del recurso humano, pero también una dependencia estructural del gasto en remuneraciones, que reduce la flexibilidad financiera para otros fines estratégicos (CGR, 2023).

 

Por el contrario, el gasto de capital muestra una evolución más volátil y sensible a los ciclos económicos y decisiones gubernamentales. En 2015, el gasto de capital alcanzó su punto máximo con S/ 596.4 millones, equivalente al 31.9 % del presupuesto total, impulsado por programas de modernización de aeronaves de transporte y la ampliación de infraestructura en bases aéreas estratégicas (MINDEF, 2016). Sin embargo, tras este periodo de expansión, se registra una drástica reducción a solo S/ 33.2 millones en 2018, representando apenas el 2.8 % del total. Este retroceso tuvo consecuencias directas sobre la capacidad de modernización tecnológica, afectando el mantenimiento de radares, sistemas de comunicación y plataformas aéreas (CGR, 2020).

 

A partir de 2021, se evidencia un proceso de recuperación gradual del gasto de capital, alcanzando S/ 359.2 millones en 2025, con una participación del 20.2 % del presupuesto total. Este incremento refleja una mayor asignación de recursos para proyectos priorizados bajo el marco del Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones (Invierte.pe), los cuales buscan optimizar la infraestructura y reforzar la capacidad operativa frente a emergencias y amenazas externas (MEF, 2023). A pesar de esta mejora, el nivel de inversión aún resulta insuficiente frente a las necesidades estimadas en la Política Nacional de Defensa 2030 (PCM, 2022), que plantea la renovación integral de la flota aérea, la digitalización de los sistemas de mando y control, y el fortalecimiento de la industria aeronáutica nacional.

 

El desequilibrio entre gasto corriente e inversión tiene implicaciones directas sobre la capacidad operativa de la FAP. El predominio del gasto corriente garantiza la continuidad funcional de las unidades, pero no necesariamente mejora su eficiencia técnica ni su capacidad de respuesta ante escenarios complejos. En contraste, el gasto de capital, aunque menos frecuente, tiene un impacto multiplicador sobre la operatividad institucional, al permitir la modernización de sistemas de defensa aérea, la adquisición de aeronaves multipropósito y la actualización tecnológica de talleres y centros de mantenimiento. Según el Centro de Altos Estudios Nacionales (CAEN, 2022), la proporción óptima entre gasto corriente y de capital en instituciones militares debería situarse en torno al 70/30, a fin de equilibrar sostenimiento e innovación; sin embargo, en el caso peruano, el promedio 87/13 refleja una brecha significativa.

 

Esta desproporción presupuestaria también limita el cumplimiento de los objetivos estratégicos vinculados al desarrollo nacional. La FAP desempeña un papel clave en la conectividad territorial, la respuesta ante desastres naturales y el transporte de ayuda humanitaria hacia zonas inaccesibles. No obstante, la falta de renovación oportuna de su flota y la carencia de recursos para proyectos de expansión logística reducen su capacidad de acción, especialmente en contextos de emergencia. Como indica el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI, 2023), durante las emergencias climáticas de 2023, el 45 % de las aeronaves destinadas a transporte presentaban limitaciones técnicas por antigüedad o mantenimiento diferido, lo que evidencia los efectos de la subinversión en la capacidad de respuesta aérea nacional.

 

Por tanto, el análisis comparativo del gasto corriente y de capital permite concluir que la estructura presupuestal de la FAP mantiene una tendencia de corto plazo centrada en el sostenimiento, más que en la transformación institucional. Si bien en los últimos años se evidencia una ligera recuperación del gasto de inversión, está aún no logra equilibrar la composición general del presupuesto ni garantizar un proceso sostenido de modernización. El desafío futuro radica en fortalecer los mecanismos de planificación multianual y en establecer una asignación presupuestal más estratégica, que priorice proyectos de alto impacto tecnológico y operativo, asegurando así que la FAP continúe cumpliendo su doble función: proteger la soberanía nacional y contribuir efectivamente al desarrollo del país.

 

 

8.     Impacto de la estructura presupuestal en la capacidad operativa de la FAP

El predominio del gasto corriente garantiza la continuidad de las operaciones administrativas, la formación del personal y el mantenimiento básico de las aeronaves. Sin embargo, la baja asignación al gasto de capital afecta directamente la capacidad operativa, dado que reduce la posibilidad de modernizar la flota, invertir en infraestructura aérea y fortalecer la logística de mantenimiento.

 

Según el Informe de Ejecución Presupuestal del MINDEF (2023), más del 60 % del presupuesto operativo de la FAP se destina a gastos de personal, lo cual deja un margen reducido para la adquisición o reparación de aeronaves, repuestos y sistemas tecnológicos. Esta situación ha generado limitaciones en la disponibilidad de aviones operativos, especialmente en unidades de transporte y reconocimiento.

 

A largo plazo, esta estructura presupuestal puede afectar la capacidad del Estado para garantizar la soberanía aérea y la respuesta ante desastres naturales. La ausencia de inversión sostenida también incrementa la dependencia de proveedores extranjeros y la obsolescencia tecnológica de los equipos actuales.

 

El promedio de participación del gasto corriente en el total del presupuesto fue del 88%, mientras que el gasto de capital representó solo el 12% entre 2012 y 2025. Este desequilibrio evidencia que la mayor parte de los recursos se destina al sostenimiento institucional antes que al fortalecimiento de capacidades.

 

Desde la perspectiva de la gestión pública, esta composición limita la eficiencia operativa, ya que un bajo nivel de inversión en activos no financieros restringe la renovación de flotas, el desarrollo tecnológico y la modernización de infraestructura crítica (MINDEF, 2023).

Aunque la estabilidad de los gastos corrientes garantiza la continuidad operativa, la dependencia de este tipo de gasto puede afectar la sostenibilidad a largo plazo de la FAP y su capacidad de respuesta ante amenazas emergentes o misiones internacionales de cooperación.

 

 

9.     Implicancias en la defensa y el desarrollo nacional

La relación entre defensa nacional y desarrollo nacional constituye un eje estratégico en la planificación del Estado peruano. La Política de Seguridad y Defensa Nacional (DS N.º 012-2017-DE) establece que el fortalecimiento de las capacidades militares es un componente esencial del desarrollo sostenible, al asegurar la estabilidad, la integridad territorial y la protección de los recursos estratégicos del país. En este marco, la Fuerza Aérea del Perú cumple un rol determinante como instrumento de poder nacional, tanto en la defensa del espacio aéreo soberano como en el apoyo al crecimiento económico, la conectividad territorial y la atención humanitaria.

 

Sin embargo, el comportamiento del presupuesto asignado entre 2012 y 2025 demuestra que, pese a los esfuerzos de modernización, persiste una estructura financiera que limita la capacidad de la FAP para contribuir plenamente a los objetivos nacionales de desarrollo. La preponderancia del gasto corriente - orientado a la sostenibilidad de la operatividad básica - contrasta con la reducida asignación al gasto de capital, que es el principal motor de transformación tecnológica y expansión estratégica (MEF, 2024). Esta situación no solo afecta el desempeño militar en sentido estricto, sino también la capacidad de la institución para participar activamente en las políticas de integración y desarrollo social promovidas por el Estado.

 

Desde una perspectiva económica, la limitada inversión en infraestructura aérea, mantenimiento logístico y renovación de equipos restringe el alcance operativo de la FAP. Ello tiene efectos directos sobre actividades que contribuyen al desarrollo nacional, como el transporte de alimentos, insumos y ayuda humanitaria hacia regiones aisladas, así como la vigilancia de fronteras y la protección de recursos naturales estratégicos. En regiones como la Amazonía y el VRAEM (Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro), donde la presencia del Estado depende en gran medida del soporte aéreo, la disponibilidad de aeronaves modernas y funcionales es un factor crítico para mantener la estabilidad y el control territorial (MINDEF, 2023).

 

Asimismo, la FAP desempeña funciones complementarias que trascienden lo estrictamente militar. Entre ellas destacan la participación en operaciones de rescate, el transporte de personal médico y de vacunas, y la atención a comunidades vulnerables en situaciones de emergencia. Estas acciones, desarrolladas principalmente a través del Programa de Apoyo al Desarrollo Nacional y Acciones Cívicas Aéreas, contribuyen directamente a los objetivos de inclusión social y cohesión territorial (FAP, 2022). No obstante, la sostenibilidad de dichas operaciones depende de la disponibilidad presupuestal y de la capacidad técnica de las aeronaves, las cuales enfrentan altos costos de mantenimiento y obsolescencia tecnológica.

En términos de defensa, la limitada capacidad de inversión en proyectos estratégicos restringe la renovación de los sistemas de defensa aérea y la interoperabilidad con las fuerzas armadas de países aliados. Mientras que naciones vecinas como Chile y Colombia han destinado más del 30 % de su presupuesto de defensa a inversión en capital militar y tecnológico, el Perú mantiene un promedio cercano al 13 %, lo que genera una brecha de capacidades en el ámbito regional (CAEN, 2023). Esta disparidad impacta no solo en el poder disuasivo del país, sino también en su habilidad para participar activamente en operaciones multinacionales y de paz auspiciadas por la ONU y la OEA, espacios donde la FAP tiene una reconocida trayectoria.

 

Desde una visión de seguridad humana, la FAP también incide en el desarrollo nacional al contribuir con la reducción de vulnerabilidades sociales y ambientales. Su intervención en el monitoreo de desastres naturales mediante aeronaves de reconocimiento y sistemas de teledetección permite una respuesta temprana y coordinada ante emergencias climáticas (INDECI, 2023). Sin embargo, la falta de inversión sostenida en tecnologías satelitales y aeronaves especializadas limita la eficacia de estas acciones. En un contexto de cambio climático y crecientes riesgos naturales, esta deficiencia representa una vulnerabilidad estructural para la seguridad nacional.

 

El desarrollo nacional, entendido como un proceso integral que abarca la estabilidad económica, la cohesión social y la protección ambiental, requiere de instituciones armadas que no solo defiendan la soberanía, sino que también contribuyan vivamente a la resiliencia y sostenibilidad del país. En este sentido, el papel de la FAP es doble: por un lado, garantizar la seguridad nacional frente a amenazas externas e internas; y por otro, apoyar el desarrollo económico y territorial, especialmente en áreas donde la presencia del Estado es limitada. La restricción presupuestaria, no obstante, reduce su margen de acción y condiciona su eficacia.

 

Entonces, la composición presupuestal actual, centrada en el gasto corriente, asegura la supervivencia institucional, pero no promueve la expansión ni la innovación e investigación. Para que la FAP logre alinearse plenamente con los objetivos del Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050 (CEPLAN, 2021), es necesario fortalecer la inversión pública en el sector defensa, priorizando proyectos que integren tecnología, sostenibilidad y conectividad nacional. La modernización de la infraestructura aérea, el fortalecimiento de los sistemas de mando y control, y la inversión en aeronaves multipropósito deben constituir ejes de acción prioritaria para vincular la defensa nacional con el desarrollo sostenible.

 

En síntesis, la capacidad de la FAP para cumplir su misión constitucional de proteger la soberanía nacional y contribuir al desarrollo depende directamente de su estructura presupuestal. El predominio del gasto corriente garantiza la continuidad operativa, pero limita la innovación y la expansión tecnológica. La transición hacia un modelo presupuestal más equilibrado, con mayor peso en la inversión de inversión, es indispensable para potenciar su rol en el crecimiento del país y en la consolidación de un entorno seguro, estable y competitivo

 

 

10.  Riesgos identificados

El análisis permite identificar riesgos estratégicos y operativos derivados de la estructura presupuestal actual:

 

a.     Obsolescencia tecnológica, debido a la falta de renovación de aeronaves y sistemas de defensa aérea.

b.     Dependencia de mantenimiento externo, que incrementa los costos y tiempos de reparación.

c.     Limitada capacidad de respuesta ante desastres naturales y emergencias humanitarias.

d.     Rigidez presupuestal, derivada del alto peso del gasto corriente.

e.     Desmotivación del personal militar, ante la falta de incentivos de capacitación o equipamiento adecuado.

f.      Baja inversión en investigación y desarrollo, lo cual afecta la innovación tecnológica nacional.

 

 

11.  Conclusiones y recomendaciones. -

El análisis del comportamiento presupuestal de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) entre 2012 y 2025 revela una tendencia sostenida hacia la concentración de recursos en gasto corriente, en detrimento de la inversión de capital. Esta estructura refleja una política orientada principalmente al mantenimiento operativo y administrativo, lo cual, si bien garantiza la continuidad institucional, limita la capacidad de modernización y el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas y estratégicas. Dicha situación genera un impacto directo en la eficacia y eficiencia de la FAP para cumplir sus funciones constitucionales y en su aporte al desarrollo nacional.

 

Desde una perspectiva de defensa nacional, la limitada asignación a proyectos de inversión impide el fortalecimiento de la capacidad disuasiva y de respuesta ante amenazas internas y externas. La falta de modernización en aeronaves, sistemas de comunicación y equipamiento logístico restringe la autonomía operativa del país y amplía la brecha tecnológica con otras fuerzas aéreas de la región (CAEN, 2023). En consecuencia, el poder aéreo nacional se ve condicionado por una dependencia tecnológica externa y por un margen operativo reducido, lo cual afecta tanto la seguridad soberana como la participación del Perú en operaciones internacionales de paz y cooperación.

 

En el ámbito del desarrollo nacional, la restricción presupuestaria de la FAP limita su capacidad de apoyo al transporte aéreo en zonas aisladas, la atención ante desastres naturales y la integración territorial. La función de la Fuerza Aérea no se limita a la defensa, sino que también constituye un instrumento clave de cohesión territorial y de proyección del Estado hacia regiones con menor infraestructura terrestre. Por ello, fortalecer su estructura financiera y operativa no solo tiene implicancias en la seguridad, sino también en la inclusión social, la conectividad económica y la sostenibilidad ambiental (MINDEF, 2024).

 

Asimismo, la evaluación evidencia que la ausencia de una planificación presupuestal a largo plazo en el sector defensa dificulta la ejecución de programas multianuales de inversión. La dependencia de asignaciones anuales limita la continuidad de los proyectos estratégicos, especialmente aquellos vinculados a la modernización tecnológica, formación de capital humano y mantenimiento de infraestructura aérea. Para revertir esta tendencia, es fundamental adoptar un enfoque prospectivo de planeamiento financiero, articulado al Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050 (CEPLAN, 2021), que priorice la innovación, la autosuficiencia tecnológica y la cooperación internacional.

 

En síntesis, el fortalecimiento de la FAP como actor estratégico del desarrollo nacional requiere una reestructuración integral del modelo presupuestal. Ello implica transitar de un esquema centrado en el gasto corriente hacia uno equilibrado que combine sostenibilidad operativa con inversión en infraestructura y tecnología. Este cambio permitiría no solo elevar la capacidad disuasiva y de respuesta, sino también potenciar el rol de la institución en la gestión del riesgo, el transporte estratégico y la defensa del medio ambiente.

 

El análisis de la evolución presupuestal de la FAP entre 2012 y 2025 permite concluir que, a pesar de un crecimiento nominal del presupuesto total, la estructura del gasto mantiene un fuerte sesgo hacia el gasto corriente, lo que limita la inversión en modernización y equipamiento estratégico. Esta situación repercute directamente en la capacidad operativa y tecnológica de la institución, afectando su contribución al desarrollo y la defensa nacional.

 

Para garantizar una Fuerza Aérea moderna, eficiente y sostenible, se recomienda:

 

a)    Incrementar la proporción del gasto de capital en al menos un 25 % del total anual, priorizando proyectos de modernización y adquisición de aeronaves.

b)    Implementar un sistema multianual de inversión en defensa, que permita la planificación continua y evite la fragmentación presupuestal.

c)     Fortalecer la cooperación internacional para acceder a financiamiento, transferencia tecnológica y capacitación especializada.

d)    Optimizar la gestión de recursos humanos y logísticos, mediante programas de eficiencia y control del gasto operativo.

e)    Desarrollar capacidades nacionales de mantenimiento y fabricación aeronáutica, reduciendo la dependencia externa.

f)      Promover la investigación y desarrollo aeroespacial en alianza con universidades e instituciones técnicas nacionales.

 

La Fuerza Aérea del Perú desempeña un papel vital en la seguridad y el desarrollo del país. Sin embargo, para que pueda cumplir plenamente su misión constitucional y contribuir de manera efectiva al desarrollo nacional, requiere un presupuesto más equilibrado, sostenible y orientado a resultados. Solo mediante una visión estratégica de inversión y gestión eficiente de los recursos se podrá fortalecer su capacidad operativa y asegurar la defensa del espacio aéreo nacional en beneficio de todos los peruanos.

 

 

Referencias

-       Centro Nacional de Planeamiento Estratégico. (2023). Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050. CEPLAN.

-       Congreso de la República del Perú. (1993). Constitución Política del Perú.

-       Ministerio de Defensa. (2020). Plan Estratégico Sectorial Multianual del Sector Defensa 2020–2025. MINDEF.

-       Ministerio de Defensa. (2022). Política de Seguridad y Defensa Nacional del Perú. MINDEF.

-       Ministerio de Economía y Finanzas. (2024). Informe de Ejecución Presupuestal del Sector Defensa. MEF.

-       Ministerio de Economía y Finanzas: Consulta amigable al 30 de setiembre de 2025

Fuerza Aérea del Perú. (2023). Memoria Institucional Anual 2023. Comando General


 

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